viernes 03 de abril de 2026
Publicidad

Auto Estilo Brisas

La pionera china se renueva en facha y equipamiento

Chery se reinventa en nuestro mercado, con un portafolios básicamente de SUVs, el segmento de mayor competencia. Cambió de mando la importación y se sube a la ola con sus compatriotas. Tiggo 4 Híbrida es un producto de alto nivel, con mucha tecnología, equipamiento de seguridad y calidad de materiales. Toma impulso, apoyada en varias fortalezas, inclusive la relación precio-producto y la garantía extendida, para romper con los estigmas de su origen y la difícil tarea de desmitificarlos.
viernes 03 de abril de 2026

Hace más de 20 años, se produjo el desembarco fuerte en nuestro país de la primera automotriz procedente de China, a la que todos miraban con recelo y desconfianza. Tenía una red de concesionarias relativamente importante, con presencia inclusive en parte del interior, y con la promesa de abastecimiento de repuestos ante cualquier necesidad. Los prejuicios eran tantos sobre los autos chinos, aunque uno era el que prevalecía, y advertía que se rompían. Más de 20 años después, no digo que los chinos son irrompibles, pero no tienen nada que envidiarle a los nacionales, regionales e internacionales con genética estadounidense, francesa, alemana, italiana, coreana y japonesa.

Esa marca es Chery, a la que creíamos como la oriental número uno, pero la realidad es otra, al menos hoy, entre más de medio centenar de jugadores. Entre aquella época, en que la automotriz llegaba de la mano de SOCMA (Sociedad Macri) administrada por Franco, y esta etapa gestionada por el Grupo Corven, pasaron muchas situaciones. Durante más de 10 años, varios modelos de Tiggo, algunos Fulwin y muchos QQ salieron a competir en los segmentos SUV y hatchback, convertidos en autos económicos. A pesar de que llegaban desde el otro lado del mundo, atravesando mares, y con aranceles aduaneros fuertes, ya eran competitivos.

Con la retirada de Macri, tras el fallecimiento del padre y fundador, y con el hijo Mauricio en los caminos de la política, Chery entró en un estado de abandono. Hace seis meses, fue relanzada por el Grupo Corven, una corporación familiar de capitales argentinos, oriunda de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. Se hizo fuerte primero en la producción de autopartes. Luego con el mercado de las motos, la importación de media docena de marcas y el ensamblaje de algunos modelos, incluyendo una propia. Sumó el rubro de neumáticos y hace muy poco se convirtió en importadora de tres automotrices chinas, que son DFSK, Foton y Chery.

Por primera vez, probamos y analizamos un vehículo de esta marca que tiene 30 años de existencia en el gigante asiático y cuyo nombre podría parecerse a una cereza en inglés, y sin embargo procede de una desviación del francés “cherie”, que implica algo amado o querido. Sus vehículos tienen, como casi todas las firmas chinas, una inspiración en otros países que influye en una mezcla que supo carecer de identidad propia. De un tiempo a esta parte, la globalización llevó a las chinas a imprimir cierta personalidad, a pesar de la reminiscencia del parecido con otras, que inevitablemente seguirá apareciendo.

En esta resurrección, Chery comercializa cuatro modelos de la serie Tiggo, de los cuales dos son electrificados, además de un sedán híbrido enchufable, que es el Arrizo 8. Esta vez estamos a bordo de una CheryTiggo 4, de tracción simple, con una sola versión a la venta denominada Premium. Su motorización es combinada entre térmica e híbrida, y alcanza una potencia final de 160 caballos. El 60% la desarrolla la propulsión naftera 1.5 atmosférica, y el resto proviene del motor eléctrico, que contribuye para llegar a un torque final de 260 NM. Su nivel de consumo de combustible es extremadamente bajo, a velocidades normales. La transmisión es automática desde un selector fijo, con un cambio único que va levantando velocidad, cuyo eficiente sistema DHT se parece al de los vehículos completamente eléctricos, aunque en este caso combina ambas motorizaciones. Su andar es confortable, con buena suspensión e insonorización de otra categoría, gracias al burlete doble.

Este SUV mediano, el más competitivo de los segmentos en la Argentina, hace honor al eslogan de Chery en su vuelta al llano, cuando refiere “al chino más fachero”. Destaca en el frente una enorme parrilla con forma de cruz, que simula a un tiburón de grandes fauces, con predominancia negra y detalles plateados, que hasta permite portar la chapa patente. Termina bordeada por los faros led de marcha diurna con forma de colmillos. Y lo que podrían ser las cejas, en realidad son delgados ojos de los que parte la muy buena iluminación baja y alta. De perfil, resaltan los metalizados de baguetas muy inferiores y las barras superiores, que le dan una extensión a la carrocería. De ese modo, sus puertas traseras terminan sobre los neumáticos que van montados sobre llantas de aleación de 4 rayos, 17 pulgadas y los calipers de frenospintados en rojo, para imprimir un mini-toque deportivo. La cola seduce con sus ópticas led de un extremo a otro, cruzando un baúl con capacidad de 420 litros, que también guarda un auxilio temporal.

El interior muestra detalles de sobriedad y buen gusto, para romper con la mala prensa de un automóvil chino. Hay materiales de muy buena manufactura, blandos, costuras a la vista y calidad, por ejemplo en el grip del volante multifunción con doble regulación y base recta. Especialmente la confección se percibe en las butacas de ergonomía y diseño deportivo, apoyacabezas integrado, tapizados en cuero ecológico y posiciones eléctricas para el conductor. Cuenta con techo solar de un paño y mucha comodidad en las 5 plazas, ambientadas con iluminación led. También hay mucho espacio portaobjetos, ya que al centro hay un puente donde se realizan las conexiones a los puertos USB, que se corona con un cargador inalámbrico para celular, justo al lado del apoyabrazos. El tablero y la pantalla están integrados en un solo módulo moderno, que destina algo más de 10 pulgadas a los instrumentos con abundante información digital. Si bien todo se comanda desde la pantalla táctil, hay para la climatización bizona un display al centro de la consola y rejillas para las plazas traseras. Mientras que el sistema de audio multimedia consta de 6 parlantes y botones físicos complementarios.

Hay fortaleza y diferencial de la CheryTiggo 4 en el pack de equipamiento en seguridad, porque lleva 7 airbags – uno de ellos de cortina a la altura de la consola-puente central -, además de todos los elementos básicos obligatorios por normativa, como el control de estabilidad y los frenos ABS, aunque en este caso con el valor agregado de distribución electrónica. Agrega alertas de colisión frontal con frenado autónomo de emergencia y de presión en los neumáticos, junto al asistente de arranque en pendiente y a los controles de mantenimiento de carril, tráfico cruzado y de velocidad crucero adaptativo con limitador. Sus cámaras en 360 grados,junto con los sensores de proximidad,recrean una simulación de imagen, que se activa en cada oportunidad que se colocan las luces de giro.

Dos de sus contradicciones están, por un lado, en los espejos laterales – sobre los que funcionan los alertas de ángulo ciego –, que sí bien disponen de desempañador de vapor y lluvia, para el caso del retrovisor central, en cambio, es de manejo manual. Y por el otro, el freno de mano eléctrico es automático, pero solamente se desactiva con la marcha en “Directa” si está colocado el cinturón de seguridad del conductor, ya que caso contrario, no se mueve ni un centímetro para una maniobra aunque sea de estacionamiento.

Todos los modelos de Chery que llegan a nuestro país son producidos en China. Vienen con aranceles extra-zona, excepto cuando ingresan con el cupo de las 50 mil unidades anuales para electrificados de todas las marcas, con valor inferior a los 16 mil dólares en puerto de origen. Esta versión full de Tiggo 4 Híbrida, cuesta en la Argentina 33.500 dólares, con una garantía de 150 mil kilómetros o 7 años, que se extiende a 8 para las baterías. Esto marca una confiabilidad del fabricante, para desmitificar la escasa durabilidad de los vehículos orientales. Este año, Chery arrancó cuarta en las preferencias, entre todos sus competidores de la misma procedencia, con un tercio de los patentamientos que logra la líder. Confiar en un producto es un valor que se vincula mucho más con una cuestión cultural, y excede los alcances de la garantía o la red de repuestos y autopartes. La influencia milenaria en nuestro país, supera al zodíaco y la comida. Estamos en el año chino 4724, del Caballo de Fuego, que simboliza la energía intensa y ambiciosa. Sus competidores tradicionales de estas latitudes, ya habrán tomado debida nota.

 

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas