miércoles 08 de abril de 2026
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León XIV protagonizó el viacrucis en el Coliseo

El viacrucis en el Coliseo tuvo como protagonista a León XIV, quien cargó la cruz en las 14 estaciones ante miles de fieles.
sábado 04 de abril de 2026

El tradicional viacrucis de Viernes Santo en el Coliseo de Roma estuvo marcado este año por un gesto de fuerte impacto simbólico. El papa León XIV cargó personalmente la cruz a lo largo de las 14 estaciones.

Ante más de 30.000 fieles presentes y millones de personas que siguieron la ceremonia en todo el mundo, el pontífice recorrió el histórico anfiteatro iluminado con antorchas, reviviendo el camino de la pasión de Cristo en uno de los escenarios más representativos del cristianismo.

El hecho de que León XIV llevara la cruz durante todo el recorrido lo convierte en uno de los pocos pontífices en asumir este gesto de manera completa, siguiendo el antecedente de Juan Pablo II, quien lo realizó durante varios años.

Este acto refuerza el mensaje central del viacrucis: la identificación con el sufrimiento humano y el llamado a vivir la fe desde el compromiso personal.

Las meditaciones que acompañaron cada estación fueron elaboradas por fray Francesco Patton, y estuvieron centradas en las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad, pero también en los desafíos contemporáneos.

A lo largo del recorrido, se hizo especial hincapié en temas como las guerras y conflictos internacionales, el sufrimiento de las víctimas de la violencia, el uso y abuso del poder y la necesidad de mantener la dignidad humana.

En ese contexto, se elevaron oraciones por quienes padecen las consecuencias de conflictos armados, con referencias explícitas a situaciones actuales en distintas regiones del mundo.

Un llamado a la sensibilidad y la fe

Uno de los momentos más conmovedores del viacrucis fue el llamado a no perder la sensibilidad ante el dolor ajeno. En las meditaciones se expresó la necesidad de “tener lágrimas para llorar los desastres de las guerras, las masacres y los genocidios”.

Además, se destacó la figura de la Virgen María y el papel de quienes acompañan el sufrimiento en silencio, especialmente mujeres que sostienen a sus familias en contextos adversos.

El Coliseo como símbolo de fe

El Coliseo de Roma, construido en el siglo I, es hoy un símbolo del testimonio cristiano, ya que allí murieron numerosos creyentes en los primeros siglos.

Cada año, este lugar se transforma en el escenario del viacrucis, uniendo historia, fe y memoria en una ceremonia que convoca a fieles de todo el mundo.

Al finalizar la celebración, León XIV invitó a los cristianos a vivir la fe de manera activa, retomando el espíritu de San Francisco de Asís: una vida basada en el amor, la entrega y la solidaridad.