lunes 06 de abril de 2026
Publicidad

Derrumbe en Villa Gesell: un peritaje señala que la tragedia del Dubrovnik fue “previsible y evitable”

Un informe incorporado a la causa por el colapso del Apart Hotel Dubrovnik, que dejó nueve muertos en octubre de 2024, detectó fallas estructurales, irregularidades en la construcción y posibles responsabilidades administrativas.
sábado 04 de abril de 2026

Un nuevo informe pericial sumó elementos clave a la causa que investiga el derrumbe del Apart Hotel Dubrovnik en Villa Gesell, tragedia ocurrida en octubre de 2024 que dejó un saldo de nueve víctimas fatales. El estudio, realizado por un perito de parte del arquitecto acusado Enrique Bonavita, concluyó que el desenlace fue “previsible y evitable”, además de señalar múltiples deficiencias estructurales.

El documento, incorporado al expediente judicial, advierte sobre fallas en columnas clave, irregularidades constructivas y falta de controles, así como posibles responsabilidades administrativas en la aprobación de la obra en condiciones deficientes.

En paralelo, el caso sigue avanzando en la Justicia con nuevos peritajes y análisis complementarios. Los familiares de dos de las víctimas fatales y otros damnificados son representados por el estudio jurídico de Graciela Bravo, que actúa como parte querellante en el proceso.

Desde ese sector, la letrada remarcó que el informe “sostiene que el daño deriva de deficiencias estructurales preexistentes del edificio”, aunque advirtió sobre la estrategia de la defensa: “Resulta previsible que intenten valerse de dicho informe para deslindar responsabilidad y atribuir el daño a defectos previos, buscando romper el nexo causal”, señaló.

Entre los hallazgos técnicos más relevantes, se consignó que una de las columnas analizadas presentó una fractura en su nodo, lo que habría permitido que un sector lindero de la edificación se mantuviera parcialmente en pie tras el colapso.

Asimismo, los peritos indicaron que no se detectaron signos de corrosión generalizada en los elementos estructurales, aunque sí múltiples fisuras y fracturas asociadas directamente al evento del derrumbe.

Otro punto clave del informe es la constatación de trabajos en curso dentro del edificio al momento del colapso. En ese sentido, se documentó la presencia de materiales y elementos vinculados a tareas de remodelación, como mesadas, artefactos sanitarios y cañerías nuevas en distintos sectores.

Estas evidencias permiten inferir intervenciones recientes en instalaciones de plomería, incluyendo el reemplazo de ductos de desagüe en subsuelos. También se observaron caños destinados a tendido eléctrico en losas cercanas a edificaciones linderas, lo que refuerza la hipótesis de trabajos vinculados a servicios.

Por último, los especialistas destacaron que durante la remoción de escombros se identificaron arranques de columnas sobre sus fundaciones sin signos de asentamiento del suelo, lo que descarta, en principio, fallas relacionadas con la inestabilidad del terreno.

La causa continúa bajo investigación, con la mirada puesta en determinar las responsabilidades penales y administrativas detrás de una tragedia que, según el propio informe, podría haberse evitado.