lunes 14 de septiembre de 2026
Publicidad

Preocupa el deterioro de sectores recientemente recuperados de la Rambla de Mar del Plata

Mientras continúan los trabajos en la zona de la Rambla, un móvil de Radio Brisas advirtió por la presencia de grafitis, baldosas rotas y sectores deteriorados que vuelven a afectar uno de los espacios más emblemáticos de Mar del Plata.
lunes 14 de septiembre de 2026

El avance de las obras en la Rambla de Mar del Plata genera expectativas de cara a la próxima temporada de verano, aunque un recorrido realizado por Radio Brisas permitió advertir que todavía persisten distintos problemas en el sector y que algunos espacios recientemente intervenidos ya muestran signos de deterioro.

La recorrida se realizó por el sector más emblemático de la Rambla, donde históricamente funcionaron los tradicionales bares y se concentraba buena parte del movimiento turístico durante el verano. El lugar, que durante décadas fue escenario de encuentros, espectáculos y paseos frente al mar, continúa atravesando un proceso de renovación.

Actualmente, uno de los principales frentes de trabajo se encuentra en las escalinatas de la Rambla, particularmente en la parte superior. Allí comenzaron a colocarse los baldosones que conformarán el nuevo sector.

La Rambla cuenta con dos escalinatas. La inferior ya se encuentra terminada, mientras que en la superior continúan los trabajos. Se trata, además, del espacio que durante el verano suele ser utilizado por músicos y artistas callejeros para realizar presentaciones frente al público, que suele ubicarse en las escaleras a modo de tribuna.

En la parte más cercana a la arena también se observan trabajos de nivelación del piso y reemplazo de algunas de las piedras que conforman las bajadas hacia el sector costero. Uno de los principales puntos de preocupación durante la recorrida fue el estado de algunos sectores que ya habían sido recuperados.

Según pudo observar el móvil de Radio Brisas, parte del murallón fue pintado recientemente, pero ya presenta nuevos grafitis, especialmente en las inmediaciones de los tradicionales lobos marinos. La situación vuelve a poner en discusión el cuidado y mantenimiento de los espacios públicos una vez que son puestos en valor.

El contraste también se observa en las veredas. Persisten baldosas hundidas, rotas y desniveladas, mientras que en algunos puntos las irregularidades provocan que se acumule agua cuando llueve. Del lado del hotel, en cambio, el estado general presenta una mejoría y se observa un trabajo más avanzado.

El sector del Casino todavía espera mejoras

La situación es diferente del lado del Casino Central, donde continúan observándose numerosos grafitis y sectores que conservan un aspecto similar al que presentaban antes del inicio de las obras.

En algunos puntos se pueden observar intervenciones puntuales, como sectores donde se realizaron reparaciones vinculadas con cañerías y espacios delimitados con cercos para impedir el paso.

Sin embargo, durante la recorrida se pudo comprobar que algunas personas atraviesan igualmente las zonas señalizadas, pese a las indicaciones de no ingresar mientras continúan los trabajos.

El obrador principal se encuentra ubicado a la altura de calle Las Heras, sobre uno de los laterales del hotel, en el sector comprendido entre el espacio donde funcionaba la pileta cubierta y el establecimiento hotelero. Además, se desarrollan trabajos en el sector de la plaza Almirante Brown, mientras que en otros puntos de la Rambla no se observan por el momento movimientos de obra de la misma intensidad.

El recorrido permitió advertir que todavía existen sectores con roturas importantes, baldosas onduladas y desniveles, cuestiones que requieren atención antes de que el espacio reciba nuevamente el intenso movimiento turístico de la temporada.

Más allá del avance de los trabajos, uno de los interrogantes que plantea el recorrido es cuánto podrán avanzar las obras antes del próximo verano y qué sectores llegarán completamente terminados. La preocupación no se limita al ritmo de ejecución. También existe inquietud por el mantenimiento de aquellos lugares que ya fueron reparados o puestos en valor y que rápidamente volvieron a sufrir daños, principalmente por la aparición de grafitis.