martes 15 de septiembre de 2026
Publicidad

Advierten que 4 de cada 10 chicos marplatenses dependen exclusivamente de la salud pública

El dato corresponde a un trabajo conjunto entre el Observatorio de la Deuda Social de la UCA y el Observatorio Universitario de la Ciudad UFASTA, que determinó que casi cuatro de cada diez menores tienen al sistema público como único servicio sanitario.
martes 15 de septiembre de 2026

Casi cuatro de cada diez chicos de Mar del Plata y Batán tienen al sistema público de salud como única cobertura. La cifra corresponde a un trabajo conjunto entre el Observatorio de la Deuda Social de la UCA y el Observatorio Universitario de la Ciudad UFASTA.

Según el estudio, el 39,1% de los niños, niñas y adolescentes de Mar del Plata-Batán depende exclusivamente del sistema público de salud estatal. Esa cifra es considerablemente más alta que la registrada para el conjunto de la población local, cuya proporción es del 25,4%. La diferencia muestra que la ausencia de una cobertura sanitaria adicional tiene una incidencia mucho mayor entre los menores de 18 años.

La información surge de una nota técnica elaborada por el Observatorio Universitario de la Ciudad de la Universidad FASTA, en el marco del trabajo conjunto con el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA). El estudio analiza la evolución de la cobertura de salud de la población de cero a 17 años a partir de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.

Depender exclusivamente del sistema público estatal significa no contar con obra social, medicina prepaga, mutual, servicio de emergencia u otros mecanismos de cobertura. Si bien no supone quedar fuera del sistema de salud, ya que en Argentina el sistema público tiene cobertura universal, sí representa una menor protección relativa frente a quienes disponen de otras alternativas para recibir atención sanitaria.

En términos absolutos, durante el segundo semestre de 2025: 60.534 niños, niñas y adolescentes de Mar del Plata-Batán dependían exclusivamente del sistema público de salud. Esta situación representa, por un lado, una privación relativa para quienes no cuentan con obra social, prepaga u otra cobertura adicional. Al mismo tiempo, supone un desafío creciente para el Estado, que debe responder a una mayor demanda de atención por parte de una población que requiere los cuidados propios de la infancia y la adolescencia.

Una realidad que preocupa

Gabriel Coronello Aldao, director del Observatorio de la Ciudad Universidad FASTA, aseguró ante Radio Brisas que "su equipo trabaja hace varios años con el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, desarrollando una línea de investigación vinculada con pobreza en niños, niñas y adolescentes de Mar del Plata. Como parte de ese proceso, para dar cuenta de las características de la situación de los más chicos en la ciudad, vamos elaborando distintos indicadores".

"Uno de ellos tiene que ver con la situación de salud de la infancia y la adolescencia, que lo presentamos como un resultado intermedio. Nos parecía que, dadas las características que adquirió esa cifra, no podíamos dejar pasar la oportunidad de dar a conocer el dato, más allá de que el mismo después es integrado en un estudio un poco más amplio y más complejo", añadió en el programa "Brisas Segunda Edición".

En ese sentido, recordó que "la salud en Argentina es un derecho garantizado universalmente, de manera tal que hay una organización de gestión, administración y política del sistema de salud, por el cual los municipios se ocupan del primer nivel, la atención primaria de la salud; la provincia, del segundo nivel; y la Nación, de casos de muy alta complejidad".

Coronello Aldao resaltó que "en una ciudad como Mar del Plata, depender solo del sistema público de salud y tener menos de 17 años supone atenderse únicamente en los CAPS o en el Hospital Interzonal Materno Infantil. Esos chicos representan el 39% de los que viven en Mar del Plata y Batán y no tienen la doble cobertura que sí tiene el resto".

"Ahí estamos frente a una situación de privación relativa, de una desigualdad frente a la situación de quienes tienen una mejor condición, sobre todo en una etapa de la vida donde son necesarios e imprescindibles los cuidados especiales y continuados", agregó.

"Desde el momento del nacimiento hay que hacer controles y seguimiento de talla, peso, crecimiento y vacunación. Por lo tanto, no estamos hablando de personas que podrían prescindir en algún momento del año de esa continuidad en la atención".

El protagonista especificó que "además de la atención frecuente, periódica y habitual, estamos hablando de un grupo de personas que, al mismo tiempo, tiene eventualmente la necesidad de acceder a tratamientos o atención de especialistas".

"Y si bien el sistema público de salud estatal está disponible para todos y garantiza buena parte de estos servicios, no todos están disponibles con la intensidad y frecuencia con la que sí pueden estar disponibles en el sector privado", finalizó.