martes 22 de septiembre de 2026
Publicidad

El dramático relato de un hombre asaltado junto a su familia: "Tuve un ataque cardíaco"

Marcelo fue víctima de una violenta entradera y contó los increíbles detalles en una entrevista con Radio Brisas.
martes 22 de septiembre de 2026

En un nuevo hecho de inseguridad en Mar del Plata, una familia sufrió una violenta entradera en su casa del barrio Divino Rostro. Según relató en Radio Brisas Marcelo, propietario de la vivienda, al menos seis ladrones actuaron de forma coordinada y con conocimiento previo sobre la casa y las víctimas.

Además, en medio de esa situación, el protagonista sufrió un ataque cardíaco, hecho que motivó a los delincuentes a huir del lugar y evitar una posible captura.

"El momento ya pasó, pero lo siente más la familia. Ahora estamos más tranquilos, pero mi esposa, al igual que yo, recibió unos cuantos golpes. La sensación de abandono y la vida expuesta a terminar en cualquier momento por esta gente son indescriptibles", mencionó Marcelo en el programa "Brisas Segunda Edición".

Según contó en la radio, "fueron seis personas. Ingresaron cinco, todas vestidas de negro, con pasamontañas y barbijo. No tenían armas de fuego, al menos que yo haya podido identificar, sino que tenían armas blancas y barretas. Estábamos con la familia cenando, con mi esposa y mi hija más chica. Le pusieron un cuchillo en el cuello a mi hija y con eso me tenían atormentado".

Para el hombre, "esto no fue un robo al voleo, sino que fue muy planeado. Buscaban dinero y joyas y hablaban de que querían una caja fuerte y me decían que tenía un entregador, que yo era rico y que tenía esa caja fuerte".

"Tenía un dinero en el escritorio preparado para depositarlo. Se los di, pero no se conformaron y me pidieron dólares", remarcó.

Por si fuera poco, el entrevistado mencionó un detalle particular del que se valió para resguardar la integridad de sus seres queridos: "Uno sabe que estas situaciones en algún momento van a ocurrir; por eso tenía una cantidad de dólares en una caja de zapatos para los ladrones. Hoy ese dinero casi no se usa, porque uno se maneja de forma digital y con tarjetas", expresó.

"Siempre le decía a la familia que por si alguna vez entraba un ladrón, dejaríamos un dinero en dólares en una caja del placard de la ropa".

Sin embargo, pese a esa estrategia, los asaltantes no se iban y "uno se puso violento. Le pegaron bastante a mi hija, que en un primer momento quiso resistirse. Rompieron todo lo que pudieron en el vestidor e incluso el piano, porque suponían que la plata podía estar entre las teclas del piano".

El momento más difícil del robo

Según Marcelo, "en un momento se produjo un quiebre. Tengo 71 años y la vida recorrida, y por eso buscaba que no tocaran a mi familia. Me dijeron que le cortarían un dedo a mi hija y por eso me llevaron a la plata alta, y ahí se puso difícil".

"Yo estaba dispuesto a que ellos no ingresaran al comedor diario y fui monitoreando a quién le iba a sacar el cuchillo. Tuve un ataque cardíaco y ya había tenido dos antes. Mi hija pidió que la desataran para atenderme; se asustaron, y ahí fue cuando se fueron", comentó.

En la etapa posterior al hecho, el hombre se esforzó para analizar lo ocurrido: "Tengo 16 cámaras y entraron por un lugar que solo se ve en las películas policiales. Entraron por un alambre tejido, treparon por un balcón y abrieron una puerta. Conocían bien por dónde podían entrar, porque era el único lugar sin sensores de rotura de vidrios", aseguró.

En ese sentido, destacó que "entraron de una forma muy preparada y hay otro pequeño detalle importante: pusieron el auto sobre Sarmiento y bajaron cinco personas. Al ver la grabación de las cámaras, veo que saltan el alambrado, pero no ingresaron a la casa, sino que se quedaron 20 minutos en un pequeño bosque hasta que encontraron el momento de entrar".

"Con el celular se iban contactando con el que estaba afuera de guardia para saber si venía la policía".

Marcelo manifestó también que los ladrones "tenían un dato erróneo, pero venían muy preparados. Era el único lugar con postigo abierto, porque la señora que trabaja en casa había cerrado todos antes de irse. Yo no quiero decir que hay un entregador, pero sí alguien vinculado al movimiento de la casa. Fueron profesionales y con muchos datos".

"Esto es para que las autoridades entiendan que esto está yendo muy lejos. Hoy me pasó a mí", finalizó.