2024-07-16

Marcelo Lacedonia y su designación como Defensor del Pueblo: "Me ganaré la legitimidad trabajando"

Marcelo Lacedonia, quien ayer fue investido como nuevo Defensor del Pueblo de General Pueyrredon, se refirió en Radio Brisas a lo que será su gestión y si bien admitió que su designación no estuvo exenta de polémica, remarcó que buscará legitimar su rol a través del trabajo día a día.

"La normativa, tanto en su creación como luego en la elección, fue cumplida por los 28 aspirantes al puesto. No estaba prohibido que alguien que fuera funcionario pudiera ser aspirante. Tampoco se establecía que no podía ser afiliado a un partido", sostuvo.

Al respecto, subrayó que "a la gente le puede hacer ruido que fuera funcionario, pero no es algo teñido de ilegalidad. Aclaro además que ya renuncié a mi cargo en la Secretaría de Salud".

En diálogo con Adrián Barbarulo, sostuvo que "asumo este rol de manera institucional, con plena conciencia de los deberes y funciones del cargo".

Forma de elección y legitimidad

"Cuando se creó la Defensoría en el año 2000, yo me inscribí en aquel entonces, pero no encajaba en ninguno de los tres grupos que votaban los tres defensores. Para mí, y lo dije ayer, el Concejo Deliberante no debe quitarle el cuerpo a la legitimidad que tiene para llevar a cabo este tipo de designaciones", argumentó.

En esa línea, enfatizó que "me ganaré la legitimidad trabajando día a día. No voy a esperar que la gente venga con un papelito. Seguiré caminando la ciudad. Recorreremos los barrios. Vamos a ir a buscar la queja, no la esperaremos".

El rol de Defensor del Pueblo

En cuanto a lo caldeado que fue su designación y lo que ello puede acarrear, matizó que "me tocó asumir como director regional en IOMA cuando estaba tomada la sede. También fui parte de la intervención del SOMU de (Omar) Caballo Suárez, en donde no me recibieron con bombones. No me asusta trabajar bajo presión".

Lacedonia manifestó que "pese a lo que puede connotar el nombre de Defensor del Pueblo, no hay que confundir su rol. No es que va a ocupar un rol de oposición, sino que es un colaborador crítico de la administración. Marca errores, tiene un poder moral, carece coacción jurídica. Puede sugerir, recomendar, también representar judicialmente si hay derechos vulnerados. Hay que ser prudente".

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