El difícil arte de enseñar a manejar en Mar del Plata
De las pocas cosas que tenemos en claro en Mar del Plata, es que resulta llamativa la cantidad de accidentes que se dan en nuestras calles. A esto no llegamos por una única explicación y son varias las causas. En este complicado escenario, día a día se suman nuevos conductores, chicos y no tan chicos, que dan sus primeros pasos al volante.
Para saber más de cómo enfrentan la calle y sus desafíos, conversamos con Federico Leonetti, instructor y analista en seguridad vial de la escuela de manejo Driveway, quien nos abrió un panorama interesante sobre el tema.
Como primera aproximación, nos reveló diferencias notorias en cuanto a la manera en que se encara hoy la conducción: “Antes había una atracción hacia el auto, aunque sea como travesura o quizás como una forma de lograr mayor independencia, mayor libertad o solo ganas de experimentar algo nuevo. Hoy tenemos un menor interés en conducir un coche, dadas las nuevas formas en que vivimos, donde todo está alcance del teléfono, al alcance de un clic. Tenemos todo mano en forma rápida y cerca. Entonces la idea de conducir resulta hasta en algún punto engorroso y complicado, donde un joven hoy se pregunta: ¿Tengo que aprender a manejar un auto? ¿Una responsabilidad más? ¿Qué beneficios me trae?".
"Con todo esto que planteamos, tenemos chicos de 17, 18 años a los que se les requiere un esfuerzo de motricidad, de coordinación, empeño y una alta resistencia a la frustración, que les resulta difícil o pesado, con un interés menor al beneficio que antiguamente daba. Para dar un ejemplo, el simple acto de ir a ver a un amigo antes era ir hasta su casa y tocar el timbre. En cambio, hoy prácticamente lo tiene al alcance de una llamada de video o WhatsApp. Entonces para que esforzarme en esto", señaló, en contacto con Infobrisas.com.
Y agregó: "También nos encontramos con otro problema: la interacción con el ambiente, con la calle, que por supuesto no es la misma que antes, sin decir con esto que es mejor o peor, sino que es distinta. Hoy los adolescentes pasan mucho tiempo encerrados en casa, lo que también de alguna manera complica la enseñanza de interpretar el tránsito con sus nuevas formas caóticas e inesperadas. Así es como la calle parece un lugar inseguro y extraño para un adolescente que pasa su día conectado a un dispositivo. Esta falta de acostumbramiento hace que a la hora de aprender no solo tengan que relacionar el comportamiento del vehículo en su parte mecánica, sino también entender e interpretar rápidamente códigos de comportamiento que la misma calle da con la experiencia. Es decir, sacamos a la persona de un ambiente diario y lo exponemos a un nuevo mundo que hasta el momento no conocían y tienen que actuar en consecuencia".
La tecnología: ventajas y desventajas
Por otro lado, la tecnología y la rapidez que implica estos tiempos modernos hace que tengan cierta frustración en las dificultades que entraña aprender a manejar. "Les cuesta esperar”. En la generación del “Ya ahora” aprender a manejar parece algo arcaico, ya que no se aprende tocando un botón de manera inmediata, sino que tienen que relacionar variables complejas y altamente frustrantes.
Pero no todos son problemas: "También notamos que tienen una capacidad de respuesta y aprendizaje más rápida que antes, como si tuvieran un procesador más veloz. Son una generación multitareas, lo que significa que pueden realizar varias cosas a la vez, y ayudada con la tecnología que traen los autos, hace que el difícil trabajo sea más fácil. Desde la academia tratamos de brindar herramientas tecnológicas útiles para estas nuevas generaciones, como el simulador de manejo que es la tendencia. Resulta increíble la aceptación que tiene entre los jóvenes con este tipo de tecnologías, como también los sistemas de estacionamiento por aproximación y todos los sensores que traen los autos nuevos. Eso nos facilita la tarea a todos", resaltó.
Cantidad de clases
Respecto a cuantas clases se necesitan como para tener los lineamientos básicos, estimó que entre 12 y 16 horas viene siendo el promedio con el cual tienen las mejores condiciones para aprobar el examen. De todos modos, aclaró que es un número muy inferior a lo que ocurre en otros países, puntualizando que el curso más chico en Europa dura seis meses e incluso hay mucho para estudiar.
Como dato alentador, a diferencia de tiempos pretéritos, "hoy un auto es mucho más fácil de manejar que antes, los sistemas de carburación por inyección, los embragues, la dirección, la caja y sistemas de asistencia facilitan la tarea. Por ejemplo, antes se apagaba el motor porque la coordinación embrague acelerador era tan complicada que arrancar resultaba imposible, hoy eso no sucede, es mucho pero mucho más simple".
Concentración y distracciones
Respecto a cómo vienen de reflejos, consideró que “la tecnología los lleva a estar más preparados en algún punto, pero después son más proclives a la distracción. Aclaro que es algo que sucede en todas las edades. El celular es el motivo principal de muchos siniestros. De todos modos, los autos nuevos vienen cada vez con pantallas más grandes, así que hay como una contradicción”.
Federico está lejos de tomar a la tecnología como un desvalor para el tránsito. “No estamos lejos de que los autos se manejen solos. Y la verdad es que las máquinas son más confiables que nosotros. El 50% de los coches son automáticos en Argentina y muchos de ellos estacionan solos, como para dar un ejemplo de tantos. Hoy tenés autos que frenan cuando un peatón cruza la calle o frena el de adelante. Y esto ocurre en un mundo en donde el que camina o va en bici quizás ni mira el semáforo porque va con auriculares, en tanto el que maneja está pendiente del teléfono”. En un mundo con tanto estímulo permanente es natural la distracción, por lo cual el accidente.
"Estamos trabajando para reducir al máximo estos factores como el uso de pantallas y la tecnología en poder minimizar los riesgos que estos dispositivos generan. Pero el verdadero trabajo está en la concientización y la preparación de la persona que para eso no suceda, es ahí donde aparecen los cursos de manejo", estableció.
¿Creció tanto la siniestralidad?
En su carácter de analista, le consultamos si la siniestralidad que vemos hoy es mucho mayor a la de décadas anteriores, o es una cuestión de lógica ante un crecimiento constante del parque automotor: "Hoy tenemos dificultades con las estadísticas al respecto en Argentina. No me meto con eso porque es un tema en sí mismo. Lo que viene sucediendo en todos los países es que se mantienen o bajan las víctimas mortales, quizás incrementan los accidentes, pero la seguridad pasiva de los vehículos disminuye el riesgo de muerte en el accidente. Eso también es por la tecnología en los coches y al aumento en los controles digitales. Desde 2015 ningún vehículo sale sin airbag ni ABS en argentina y en el mundo se suman cada vez más medidas de seguridad".
“Antes había muchas colisiones en las intersecciones. Ahora cuando leo o miro sobre un accidente, muchos de ellos son de choques contra autos estacionados y luego vuelcan o bien accidente de un solo auto es decir que el accidente es por distracción del conductor Y eso se da por el uso del teléfono como elemento de distracción o también por conducir bajo el efecto de alguna droga como el alcohol. Estos factores junto con la velocidad son los principales factores que forman el siniestro”, enfatizó.
La motivación como herramienta de aprendizaje
En este contexto, terminamos preguntándole dónde ponen el acento en el momento en que alguien se acerca a aprender: "Los trabajamos de otra manera. Es clave el incentivo, la motivación y de nuestra parte como formadores la adaptación a las nuevas tecnologías. Les decimos a los alumnos que van a manejar una máquina que les ofrece libertad y experiencias que son totalmente nuevas y diferentes que estar sentado detrás de una pantalla. Que la frustración y el camino de aprender valen la pena para comenzar este nuevo camino. Enseñar a manejar hoy se convirtió en mucha más que manejo de un vehículo, es enseñar una forma distinta de vivir y por supuesto se tiene que hacer con dedicación, seriedad y pasión".
"Si estás motivado, aprendes diez veces más rápido, porque te vas a tu casa y seguís pensando en qué te equivocaste - algo que inevitablemente te va a suceder - y en qué mejorar al día siguiente", concluyó.