2024-08-10

After News

Debates nórdicos, problemas africanos

Fue una semana convulsionada en la ciudad y en el país. No salimos del asombro al descubrir el límite de la política por conseguir un voto o por acompañar un proyecto, sin tener el mínimo rastro de cercanía con la ciudadanía.

Estamos atravesando un límite peligroso porque hay problemas que, no solo no están solucionados, sino que se profundizan con el tiempo y eso corre los mojones que estamos dispuestos a transitar, nos cambia el camino.

Con más del 55% de pobreza, con salarios en blanco que no alcanzan, con 4 femicidios en Mar del Plata, con la inmoralidad del poder y el poder de los servicios, estamos pidiendo a gritos que alguien ordene este balurdo que no permite pensar de manera adecuada.

¿Entienden el punto? Es tan grande el desmadre que necesitamos volver a poner las cosas en orden.

El sábado pasado intentamos compartir con ustedes algunas de las verdades incómodas que atraviesan la hermosa ciudad en la que vivimos, para eso buscamos una definición de política que nos permita conocer que hace. Se las vamos a refrescar copiando un párrafo del After News nº 26.

La política surgió como una necesidad de los individuos de organizarse en miras a tomar decisiones, cumplir objetivos, llegar a acuerdos y facilitar la vida en sociedad resolviendo conflictos de manera democrática.

Analicemos juntos que pasa con esta definición básica que podemos encontrar en la red de redes.

¿Qué decisiones está tomando la política que favorezca a los individuos a cumplir sus objetivos?

¿Qué acuerdos aparecen entre las partes que permitan facilitar la vida en sociedad resolviendo conflictos?

La respuesta es una sola, la política no está cumpliendo con su rol. No lo está cumpliendo desde ningún sector y desde ningún espacio ideológico, eso transforma la época y corremos el riesgo de olvidar las bases fundantes de un país que ya no es. Que fue pionero en educación, en derechos y en presencia del estado, llevando a un sector muy amplio de la sociedad a meter volantazos de todo tipo, porque hoy ya no descubre eso.

Somos un equipo de futbol perdiendo por goleada, pero sacamos todos los defensores para poner delanteros que logren igualar el marcador, sin medir las consecuencias de dejar nuestra meta desguarnecida.

Un lector de este espacio sabatino, nos hizo llegar un comentario sobre uno de los editoriales anteriores. “Fue tan brusca y rápida la destrucción de la guerra mundial en Europa que los que quedaron en pie tenían en el recuerdo de lo que eran para volver a construir algo parecido a lo vivido, lo consiguieron”.

“En este país – nos agregó el lector – es tan lento el deterioro, pero, al mismo tiempo, tan profundo que los que hoy deben construir son generaciones que viven más del pasado contado, que del experimentado y no son capaces de recuperar el camino que ya estaba delimitado”.

¿Perturbador, no? Puesto así, en palabras es todavía más fuerte.

No le estamos pidiendo a la política que deje de lado su lucha, le estamos pidiendo que la priorice.

Celebramos bancas con carteles sobre los municipales y Venezuela libre, pero no debe ser el primer eje del debate ni tampoco la chicana masturbatoria de los actores del HCD que tienen 5 minutos de fama.

Los organismos de derechos humanos llegaron para quedarse y seguiremos siendo un país pionero en esa materia. Ni los diputados visitando genocidas, ni la actitud fascista de insultar al orador de turno contribuyen en nada a generar algún tipo de empatía con los que hoy no caminan por esa vereda.

Necesitamos la política al servicio del estado para garantizar, educación, salud y seguridad y no atravesada por las luchas internas y las alianzas electorales que solo sirven para ganar elecciones.

La gente está cansada de debates sobre temas nórdicos, mientras está atravesada por problemas africanos.

Te puede interesar