2024-08-28

¿Qué está pasando con las ballenas jorobadas en el Río de la Plata?

En los últimos días, se han registrado dos varamientos de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) en las costas del Río de la Plata, lo que ha generado preocupación entre la comunidad científica y la población en general.

Estos incidentes ocurrieron en la Bahía Samborombón (Partido de Castelli) y en la costa de Berisso, involucrando a ejemplares de tamaño cercano al adulto. Si bien la presencia de ballenas en el Río de la Plata no es inusual, los varamientos se han vuelto más frecuentes, destacando los riesgos que enfrentan estos cetáceos en áreas con alta actividad humana.

Migración y zonas de tránsito

Las ballenas jorobadas que transitan por el Atlántico Sudoccidental tienen sus zonas de cría en la costa brasileña, siendo la región de Abrolhos uno de los principales puntos de reproducción. Aquí, las hembras paren y amamantan a sus crías antes de migrar hacia las zonas de alimentación en las islas Georgia y Sandwich del Sur. El Mar Argentino actúa como una región de tránsito crucial durante esta migración.

Aunque la Provincia de Buenos Aires se encuentra en la ruta migratoria de estas ballenas, los avistajes y varamientos fueron escasos durante los siglos XIX y XX. Sin embargo, en la última década, los registros de varamientos en la región han aumentado significativamente.

El Grupo de Investigación en Biología, Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC), de la Universidad Nacional de Mar del Plata, lleva dos décadas monitoreando la presencia de ballenas jorobadas en las costas bonaerenses.

Sus estudios indican que aproximadamente el 70% de los ejemplares varados son juveniles, mientras que el 20% son adultos, la mayoría en los meses previos a la temporada reproductiva, cuando se dirigen hacia las aguas brasileñas.

Un 30% de las ballenas varadas presenta signos de interacción con actividades humanas, como colisiones con embarcaciones y enredos en redes de pesca.

Aunque el número de varamientos ha aumentado, las causas detrás de este fenómeno aún no son concluyentes. Entre las hipótesis más destacadas se encuentra el incremento de la población de ballenas jorobadas, que ha crecido más del 25% gracias a medidas de conservación. También se sugiere que los juveniles podrían enfrentar mayores desafíos durante la migración, lo que aumenta su vulnerabilidad.

El equipo de investigación del IIMyC, que incluye a destacados científicos como el Dr. Ricardo Bastida y el Dr. Diego Rodríguez, continúa estudiando este fenómeno para entender mejor las dinámicas poblacionales y las amenazas que enfrentan las ballenas jorobadas en su migración. Su trabajo es esencial para la conservación de estos majestuosos cetáceos en la región.

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