POSTALES DE PROVINCIA
El castillo de Los Acantilados
Al sur del faro de Punta Mogotes, un cartel blanco con letras negras sobre un pequeño muro de ladrillos invita a recorrer uno de los barrios más lindos de la costa marplatense: Los Acantilados. Cientos de viviendas dispersas entre el verde de una densa arboleda que la Ruta 11 separa de las barrancas donde golpean las olas. Cuesta imaginar que en un comienzo, eso era campo, dunas y silencio.
Martín Amato es un joven escritor, nacido en Buenos Aires, que un día se cansó de la ciudad y decidió venir a la casa que su familia tenía en el barrio y que el conocía por haber disfrutado desde niño durante sus vacaciones. “Yo lo elegí este lugar y después la necesidad de saber cómo se había formado el barrio, la curiosidad, fue la que me llevó a investigar y surgió la idea de con tanta información que junté escribir un libro.” Así nació “El Paraíso en la tierra, historia de Los Acantilados”, bajo el seudónimo de Rodriguez Rocha.
La historia comienza con José Farhat, un libanés que vino a Mar del Plata, un nombre que tenía mucho dinero y que es quien compra un campo que pertenecía a Delia Peralta Ramos, un predio que era arrancaba en la costa, y terminaba en lo que hoy se conoce como el camino viejo a Miramar. Farhad nació en Líbano, era de familia católica y en un momento su padre había tenido fortuna pero la perdió, y él como muchas personas decidió emigrar, primero fue a Brasil donde tenía familia y ahí conoció a la que iba a ser su esposa, Lucía Coury, que era una prima segunda.
Ella era hija de un un millonario de la industria cafetera, estuvieron un breve tiempo en Brasil y después se vinieron a Rosario, Santa Fe, y ahí empezó a importar café. Pero como Rosario no se ajustaba a las necesidades o a las pretenciones que tenía él para hacer negocios, se mudó a Buenos Aires y ahí empezó a dedicarse a bienes raíces y tuvo algunos proyectos inmobiliarios en en el Gran Buenos Aires. Estando de vacaciones en Mar de Plata se enteró que estaban los terrenos a la venta, era el año 1947.
“No había nada, no había ni árboles, estaba el camino, que iba a Miramar y nada más. Y bueno, él decide hacer un esfuerzo económico y comprar lo que era la actual zona de los acantilados, que es el barrio que él fundó. Al año siguiente, en 1948, se empezó a construir el barrio y en 1950 construyen el hotel, que se inauguró el 1 de enero de 1951.”
Ahí nace el castillo, que en realidad era un hotel de mucho lujo, de mucha categoría. Se decía que era una réplica de un castillo de El Líbano, pero es solo un mito. Tiene una distribución parecida a una fortaleza, una torre y tres niveles: planta baja, primer piso y subsuelo. El autor del proyecto fue el reconocido arquitecto Valentín Meyer Brodsky, el mismo que diseñó el Hotel Alvear Palace de Buenos Aires y el edificio sobre la recova marplatense ubicada en la calle Buenos Aires entre Luro y San Martín.
Antes de comenzar a funcionar como hotel se inauguró la confitería, en el mismo sector en el que funcionó en la década del 80 el boliche bailable. En la década del 50 comenzó a ser elegido por familias de clase media alta. Fue el tercer hotel 5 estrellas de Mar del Plata, junto con el Provincial y el Hermitage. Contaba con 35 habitaciones de categoría, una amplia terraza con pileta desde donde se veía el mar, excelente gastronomía, tambo y granja propio, y además era el único lugar del barrio donde había teléfono.
Comenzó a venir la gente que buscaba tranquilidad y todos los servicios que para ese momento exigía ese público. Ese fue otro de los aciertos de Farhad, porque a fines de la década del cuarenta, el presidente Perón le expropió al Club Mar del Plata el lugar donde tenían la cancha de golf, entonces se quedaron sin lugar para jugar. A Farhad le gustaba ese deporte, se enteró y como hombre rápido que era, les cedió todos los terrenos que hoy ocupa el Golf Club Los Acantilados, en la calle 493, a dieciocho cuadras de la costa. Y entonces todo ese público requería un lugar con instalaciones de nivel y buena gastronomía, todo lo que solo El castillo podía ofrecerles.
Según cuenta Martín en su libro, allí se alojaron personalidades conocidas del deporte y la política , como el Secretario de Trabajo de Perón, Domingo Mercante y artistas como Lalo Fransen, Palito Ortega y Donald.
“Yo no lo vi, pero cuentan que los mozos de la confitería, con uniforme y guantes blancos, hacían a caballo las dos cuadras desde el hotel hasta la playa para llevar los pedidos de los pasajeros. Porque se construyó un balneario poco después de inaugurado el hotel. Entonces, quienes se alojaban allí tenían además su carpa en la playa, donde se accedía a través de escaleras.
La zona se fue poblando de habitantes y también de árboles. En la década del 60 ya había unas 100 viviendas y en los 70 el balneario se había hecho muy popular. Para la década del 80 ya se habían vendido practicamente todos los lotes de las tierras de Farhad y se había consolidado el barrio. Es por entonces que vienen tres personas para alquilar la confitería y transformarla en un boliche bailable que marcó toda una época: Puig Major.
“Cuando uno pasaba el Faro ya se veía sobre el castillo el cartel de neón de color rojo que lo identificaba. Además de usarse el sector del edificio que fuera la confitería, también abarcaba la pileta de natación que aunque no se podía usar, de vez en cuando algún asistente al boliche terminaba en el agua.” Algunos vecinos no tomaron el funcionamiento del boliche de buena manera, porque le cambió totalmente el ritmo de vida a los que era un barrio residencial. "
"Había mucho movimiento, estaba lleno de autos que querían estacionar en cualquier lugar, mucho bullicio, mucha gente que iba y que venía todos los días del verano, porque estaba abierto los siete días de la semana. Pero al mismo tiempo hubo una relación del boliche con el barrio porque la mayoría de lo que trabajaba en él eran personas que vivían en Los Acantilados.
Ahí tocaron, Charly García, los Enanitos Verdes, Miguel Mateos, Virus. Una vez fue a tocar Rubén Rada y quedaron muchas personas afuera que no pudieron entrar. Y en un momento del show, el Negro salió a cantar a la calle y armó una ronda y la gente lo seguía haciendo un trencito por el barrio.
"En 1990 el boliche cerró, después de ocho años, y allí nunca más funcionó nada. Hubo algún proyecto, lo arreglaron hace unos años y parecía que lo habían preparado para poder alquilarlo, pero hasta ahora no se lo pudo volver a usar,creo que hay algún problema con la habilitación. "
El Hotel El Castillo, que llegó a convivir dos años con el boliche, hasta 1984, se convirtió en un consorcio de departamentos. Los dueños, cuando cerraron el hotel vendieron todas las habitaciones, que se transformaron en departamentos. La mayoría son ocupados en verano y la familia se guardó una de las mejores habitaciones y la tienen la tienen. La mayoría son de un ambiente, porque las antiguas habitaciones eran grandes, hay algunas que son hasta de tres ambientes. Lo único que no se remodeló es el subsuelo, donde también había habitaciones, las más pequeñas del hotel.
A unas dos cuadras del castillo, sobre la colectora de la Ruta 11 se levanta la Capilla que lleva el nombre Sagrado Corazón de Jesús. Es una estructura un poco extraña, abovedada, que fue en su momento una obra arquitectónica bastante curiosa y que se daba como ejemplo en el ambiente de la arquitectura.
Se construyó sobre terrenos cedidos por Farhad y allí funcionó además una residencia veraniega que alojaba a niños de bajos recursos, bajo la tutela de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. “Ahora lamentablemente está cerrada, necesita muchas obras para de reparación. De afuera no se ve tan mal pero por dentro está deteriorada.”
En un barrio que sigue creciendo, donde mucha gente sigue eligiendo el verde, la tranquilidad y la cercanía del mar, los antigüos chalets de techos de tejas se entremezclan con nuevas construcciones realizadas con containers. Y en medio de ese paisaje, el castillo de Farhad sigue siendo mudo testigo de la historia de Los Acantilados.
Para más información sobre el libro de Martín, se lo puede hacer a traves de las redes:
Facebook:rodriguezrochamdq
Web:rvfinacambaceres.wordpress.com