Taladrid respaldó el desmantelamiento de la feria de la Rambla y advirtió por la caída del consumo en Mar del Plata
Blas Taladrid, presidente de la UCIP, analizó en Radio Brisas el reciente operativo que desmanteló la feria en la Rambla y trazó un panorama preocupante para el comercio en Mar del Plata, marcado por la caída sostenida de ventas, el endeudamiento de comerciantes y la falta de expectativas económicas.
Taladrid destacó el accionar de las autoridades al retirar los puestos de venta ilegal y remarcó la importancia de que estas medidas se sostengan en el tiempo. “Valoramos mucho este accionar de las instituciones. Que se hayan sacado los puestos nos da la certeza de que no va a quedar en un solo operativo”, expresó.
En ese sentido, advirtió que no se trata de hechos aislados y recordó que desde la entidad ya habían denunciado distintas zonas afectadas por la venta ilegal.
“Para nosotros había más delitos que el fraude marcario”, señaló, al mencionar puntos como la zona de la playa Bristol, el frente costero y Plaza Rocha.
Además, planteó la necesidad de que los controles continúen en los próximos días para evitar la reinstalación de los puestos, una situación que —según indicó— suele repetirse tras los operativos.
Caída del consumo y cierre de comercios
En paralelo, el titular de la UCIP se refirió a la crítica situación del comercio en la ciudad. Aseguró que la caída de las ventas se viene sosteniendo desde hace meses, lo que genera un fuerte impacto acumulado en los negocios.
“Varios comerciantes están liquidando su capital, endeudándose o poniendo plata de su bolsillo”, explicó, al describir el escenario que atraviesa el sector.
Taladrid adelantó que se está realizando un relevamiento para medir el alcance de la crisis y recordó que, como ocurre habitualmente, tras la temporada de verano y luego de Semana Santa suelen registrarse numerosos cierres de locales. No obstante, aclaró que el contexto actual agrava esa tendencia estacional.
Un invierno sin expectativas
De cara a los próximos meses, el dirigente fue contundente: no hay señales que permitan prever una mejora. “No hay ningún indicador que nos haga pensar positivamente”, sostuvo.
Entre los factores que afectan al consumo, mencionó paritarias por debajo de la inflación, caída del poder adquisitivo y falta de crédito accesible, lo que repercute tanto en trabajadores formales como informales y estatales.
En ese marco, Taladrid pidió que se ponga el foco en la economía cotidiana: “Esperemos que se empiece a mirar la microeconomía y lo que sucede en las compañías y en los hogares”.