Cáncer de próstata: uno de cada ocho hombres desarrollará la enfermedad
El cáncer de próstata continúa siendo el tipo de cáncer más frecuente entre los hombres y representa uno de los principales desafíos para la salud masculina. De acuerdo con datos del Instituto Provincial del Cáncer (IPC), en Argentina se diagnostican alrededor de 11.000 nuevos casos por año, de los cuales 3.200 corresponden a la provincia de Buenos Aires.
Las estadísticas también reflejan el impacto de la enfermedad: en territorio bonaerense unas 1.300 personas fallecen anualmente como consecuencia de este tumor.
Los especialistas señalan que uno de cada ocho hombres desarrollará cáncer de próstata a lo largo de su vida y que el diagnóstico suele realizarse, en la mayoría de los casos, a partir de los 50 años, motivo por el cual recomiendan no descuidar los controles médicos periódicos.
¿Qué es la próstata?
La próstata es una glándula que forma parte del sistema reproductor masculino. Se encuentra ubicada debajo de la vejiga y rodea la uretra, el conducto por el que se elimina la orina. Entre sus funciones principales está la producción de un líquido que integra el semen y contribuye a nutrir y transportar los espermatozoides.
Con el paso de los años es habitual que esta glándula aumente de tamaño. Sin embargo, ese crecimiento no significa necesariamente la presencia de un cáncer. En muchos casos se trata de una hiperplasia prostática benigna, una condición frecuente asociada al envejecimiento.
La importancia de los controles
Desde el Instituto Provincial del Cáncer remarcan la necesidad de que los hombres realicen consultas médicas periódicas, especialmente después de los 50 años o antes si existen antecedentes familiares de la enfermedad.
Entre los síntomas que pueden requerir una evaluación médica se encuentran la dificultad para orinar, el aumento de la frecuencia urinaria, la aparición de sangre en la orina o en el semen, la disfunción eréctil y molestias o dolor al permanecer sentado. No obstante, los especialistas advierten que en sus etapas iniciales el cáncer de próstata puede no presentar síntomas, de allí la importancia de los controles preventivos.
Cómo se detecta
El diagnóstico inicial suele realizarse mediante dos estudios simples y de rápida realización: un análisis de sangre para medir el Antígeno Prostático Específico (PSA) y el examen digital de la próstata, conocido como tacto rectal.
En caso de que estos estudios arrojen resultados que requieran una evaluación más profunda, el profesional puede indicar una ecografía transrectal y, si corresponde, una biopsia para confirmar o descartar la enfermedad.
Los especialistas destacan que la detección temprana aumenta significativamente las posibilidades de tratamiento y mejora el pronóstico, por lo que recomiendan no postergar la consulta médica y mantener controles regulares.