Automedicación en Argentina: el 80% de la población consume medicamentos sin receta
La automedicación continúa creciendo en Argentina y preocupa a los especialistas por las consecuencias que puede tener para la salud. Tomar antibióticos sobrantes de tratamientos anteriores o consumir medicamentos de venta libre sin control médico son prácticas cada vez más frecuentes que pueden enmascarar enfermedades, generar resistencia a los antibióticos y provocar daños en distintos órganos.
De acuerdo con datos del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb), el porcentaje de personas que se automedican en el país pasó del 30% al 80% en las últimas dos décadas, una cifra que refleja el fuerte incremento de este hábito.
Este escenario posiciona a Argentina como el segundo país de América con mayor consumo de medicamentos sin prescripción médica, solo por detrás de México.
Los especialistas advierten que la automedicación no solo puede retrasar el diagnóstico de enfermedades, sino también ocasionar complicaciones por el uso inadecuado de los fármacos. La combinación de medicamentos sin supervisión profesional puede reducir la eficacia de un tratamiento o aumentar su toxicidad, generando lesiones hepáticas, renales o gastrointestinales.
Uno de los mayores riesgos está vinculado con el uso indiscriminado de antibióticos. El consumo innecesario o incorrecto favorece el desarrollo de bacterias resistentes, lo que dificulta el tratamiento de infecciones y reduce la efectividad de estos medicamentos.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a la resistencia antimicrobiana como una de las diez principales amenazas para la salud pública mundial. El organismo estima que, si no se implementan medidas urgentes para frenar este fenómeno, podría provocar más de 10 millones de muertes al año hacia 2050, superando incluso al cáncer como una de las principales causas de fallecimiento.
Frente a este panorama, los profesionales de la salud recomiendan evitar la automedicación, no reutilizar antibióticos de tratamientos anteriores y consultar siempre a un médico antes de iniciar cualquier medicación, incluso cuando se trate de fármacos de venta libre.