viernes 20 de marzo de 2026
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Avanzan con un nuevo anticonceptivo masculino: un hidrogel que dura hasta dos años

Si supera las pruebas clínicas, podría representar un gran avance hacia la equidad en el cuidado de la salud sexual y reproductiva.
jueves 08 de mayo de 2025

Una empresa australiana desarrolla un método anticonceptivo pensado para personas con pene. Se trata de un hidrogel que se implanta en los conductos deferentes para bloquear temporalmente el paso de espermatozoides. Si supera las pruebas clínicas, podría representar un gran avance hacia la equidad en el cuidado de la salud sexual y reproductiva.

La compañía está trabajando actualmente en una alternativa anticonceptiva innovadora que podría cambiar el paradigma actual. El producto se llama ADAM y consiste en un hidrogel biocompatible y soluble en agua que se implanta en el conducto deferente –el canal por donde viajan los espermatozoides– con el objetivo de interrumpir su paso y generar azoospermia, es decir, la ausencia total de espermatozoides en el semen.

Aunque todavía se encuentra en fase experimental, los resultados preliminares son prometedores: actualmente se está evaluando en 25 voluntarios en tres centros médicos de Australia, y dos de ellos permanecieron sin espermatozoides en el semen después de dos años.

Según informó la empresa a la Agencia de Noticias de Comunicación de la Ciencia de la Universidad de Quilmes, se continúa monitoreando la eficacia en otros participantes con estudios de laboratorio y análisis caseros a los 12, 15, 18 y 21 meses de la aplicación.

Cómo funciona ADAM

A diferencia de la vasectomía –una intervención quirúrgica que corta los conductos deferentes de forma generalmente irreversible–, este método busca una solución menos invasiva y potencialmente reversible.

El uroandrólogo Gastón Rey Valzacchi, del Hospital Italiano, explicó a la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ que el procedimiento es similar en su lógica a la vasectomía, pero sin cortar los conductos: En lugar de seccionarlos, se les inyecta el hidrogel para bloquearlos temporalmente.

La gran incógnita a resolver es su reversibilidad. Si se comprueba que el gel puede eliminarse con el tiempo y permitir nuevamente el paso de espermatozoides, podría convertirse en una opción atractiva para quienes desean un anticonceptivo duradero pero no definitivo.

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Hacia una mayor equidad en la anticoncepción

El desarrollo de métodos anticonceptivos ha estado históricamente centrado en las personas con vulva, quienes hoy cuentan con un amplio abanico de opciones: desde pastillas y dispositivos intrauterinos hasta inyecciones y parches. En contraste, las personas con pene cuentan prácticamente con dos posibilidades: preservativos o vasectomía.

Esta asimetría ha generado que la mayor carga en la planificación familiar recaiga sobre las mujeres. En este contexto, el surgimiento de alternativas como ADAM podría representar un paso significativo hacia un reparto más equitativo de la responsabilidad anticonceptiva.

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