jueves 02 de abril de 2026
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Eterno

Carlitos Balá ya tiene su placa en el edificio más alto de Mar del Plata

El mítico actor y humorista, dueño de una simpatía sin igual e inspirador de varias generaciones, fue homenajeado en la torre donde tenía su departamento.
martes 06 de enero de 2026

El histórico actor y humorista Carlitos Balá fue homenajeado por su irrepetible trayectoria en la actuación y el entretenimiento. Nacido hace casi 101 años, el 13 de agosto de 1925, inspiró a más de tres generaciones de grandes y chicos, y ahora fue reconocido con una placa conmemorativa en el edificio más alto de Mar del Plata, frente a la playa Las Toscas.

El móvil de Radio Brisas estuvo en el foyer de la torre Demetrio Elíades, popularmente conocida por portar la publicidad de la marca de alfajores Havanna. Allí, descansa una inscripción colocada por iniciativa del consorcio del edificio y que reza: "En homenaje a nuestro querido vecino, Carlitos Balá. Agradecimiento eterno a quien regaló alegría, ternura y valores a generaciones enteras".

Laura Balá, hija del homenajeado, expresó ante el móvil que "papá fue uno de los que inauguró el edificio. Se mudó acá y empezó su vida acá en Mar del Plata todos los eternos veranos trabajando en todos los teatros de la ciudad, además de la carpa que tuvo en Buenos Aires y Moreno".

"Para nosotros es una emoción, y acá en Mar del Plata nos conocen todos y tenemos muchos amigos y mucha gente querida de toda la vida. Venir y estar acá, en cierta forma es estar con papá, porque todos nos hablan de él con mucho amor y todos tienen una anécdota con él en Mar del Plata", añadió.

Asimismo, en cuanto a su vida personal, compartió que "a nosotros, cuando éramos chiquitos, nos costó mucho, porque íbamos a la plaza Las Toscas y toda la gente se acercaba. Uno no comprendía que tenía que compartir a su papá siendo tan chiquito, con chicos y con grandes. Era algo raro para esa época".

Laura explicó también que "cuando fuimos creciendo y dándonos cuenta de lo que era papá y de lo que significaba para la gente, así como el amor que le brindaban, era emocionante y nos encantaba. Era fantástico".

"Después fuimos al Torreón y a Playa Grande, y pasó sus últimos años ahí en Playa Grande, que fueron un montón. Él salía a caminar con la gente por la costa, hablaba con todos los bañeros, carteros y vendedores ambulantes. Mar del Plata era una felicidad para él".

Por último, la protagonista relató que, ya en diciembre, "él quería estar en Mar del Plata y quedarse hasta marzo. Era su ciudad en el mundo, porque podría haber ido a otros lugares y haber viajado, pero amaba Mar del Plata".

La histórica carpa de Carlitos Balá se ubicaba en la famosa manzana 115, un sector en cercanías de la Rambla, donde hoy está la Plaza del Milenio. Durante todas las temporadas en las que estuvo presente, regaló risas, anécdotas y grandes recuerdos a miles de niños.