jueves 02 de abril de 2026
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Rescataron y devolvieron a su hogar a una tortuga verde marina en Mar del Plata

El operativo fue llevado adelante por personal de la Prefectura Naval Argentina (PNA), que puso a "Ramona" a resguardo, luego de su rehabilitación en la Fundación Temaikén.
martes 06 de enero de 2026

La Prefectura Naval Argentina (PNA) regresó una tortuga verde marina a su hábitat natural. “Ramona” es un ejemplar que fue rehabilitado por el Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén, luego de ser encontrada varada en el Río de la Plata.

Tras su rescate y los trabajos necesarios para su recuperación, los agentes de la fuerza de seguridad colaboraron este martes para que el animal pudiera ser devuelto en Mar del Plata a su hábitat natural, luego de su estadía en el Centro de Recuperación de Especies de la mencionada fundación.

En horas de la mañana, efectivos de la Autoridad Marítima Nacional, acompañados por especialistas de la Fundación Temaikén, trasladaron a la tortuga a bordo del guardacostas GC – 72 “Buenos Aires” unas 2.5 millas náuticas mar adentro (cerca de 5 kilómetros) y allí se realizaron las acciones necesarias para regresarla a su entorno original.

Al arribar al sitio indicado por los expertos, la tortuga, que se encontraba en una bandeja plástica, fue bajada al mar y en el agua era aguardada por tres nadadores de rescate de la PNA, que custodiaron que esta maniobra se realice sin riesgos para “Ramona”, tal como la bautizaron en su viaje a Mar del Plata quienes posibilitaron su recuperación.

Una vez que el animal comenzó a nadar con normalidad y ya en su hábitat natural, los especialistas de Fundación Temaikén culminaron un trabajo de rehabilitación que comenzó el pasado 4 de diciembre, cuando la tortuga fue encontrada en la ribera y la recibieron derivada de Zoonosis Quilmes.

El ejemplar fue evaluado y rehabilitado en un ambiente especial que se preparó en el acuario de la Fundación, donde evolucionó favorablemente, mientras consumía una dieta específica elaborada por un equipo de nutrición. Posteriormente, llegó a estar en condiciones de recibir el alta.

Desde la fundación destacaron que el ejemplar, de unos 4,5 kilos, fue marcado con un sistema internacional de identificación, lo que permitirá seguir su evolución y generar información valiosa para futuras acciones de conservación.