viernes 03 de abril de 2026
Publicidad

Preocupa la baja de adopciones en Mar del Plata: “Hay más chicos esperando y menos familias que quieran adoptar”

La jueza Clara Alejandro Obligado advirtió en Radio Brisas sobre la caída de familias inscriptas para adoptar y el aumento de niños y adolescentes que esperan una familia en instituciones.
lunes 26 de enero de 2026

La titular del Juzgado de Familia Nº 5 de Mar del Plata, Clara Alejandro Obligado, analizó en Radio Brisas los cambios recientes en la Ley de Adopciones en la provincia de Buenos Aires y advirtió sobre una realidad preocupante: la disminución de familias inscriptas para adoptar frente al aumento de niños y adolescentes que permanecen en instituciones a la espera de una familia.

En diálogo con Eduardo Zanoli, en el programa Sonido, la magistrada explicó que en el último mes se implementó una reforma del proceso adoptivo con el objetivo de agilizar los tiempos. “Hubo una modificación del procedimiento para que sea más rápido, con un otorgamiento más automático y una aceleración de los plazos”, señaló, y remarcó que se busca evitar que los chicos pasen largos períodos institucionalizados sin definición de su situación familiar.

En ese marco, Obligado subrayó que “tener hijos es una responsabilidad, no un derecho. Existe el deseo de ser madre o padre, pero luego está la enorme responsabilidad de serlo”. Desde esa mirada, planteó que los cambios culturales también influyen directamente en la adopción. “Antropológicamente, ha cambiado el deseo de tener hijos. Muchas personas hoy deciden no tenerlos y eso se ve especialmente en las generaciones más jóvenes. Esa elección, absolutamente legítima, tiene como consecuencia que haya menos adopciones”.

La jueza aportó además datos concretos que reflejan la magnitud del fenómeno en Mar del Plata. “Hace diez años había entre 300 y 500 familias anotadas para adoptar. Hoy, entre los siete juzgados de familia de la ciudad, tenemos entre 100 y 200 familias inscriptas, y algunas todavía en proceso de evaluación”, detalló. A su vez, explicó que la baja en la cantidad de nacimientos también impacta en el sistema: “Hay menos inscripciones de nacimientos y eso se traduce en menos procesos adoptivos, pero al mismo tiempo aumenta la cantidad de niños y adolescentes que permanecen en instituciones”.

En ese sentido, alertó que la relación entre la oferta y la demanda se ha invertido: “Hoy hay más chicos esperando y menos personas con ganas de adoptar o de ofrecer cuidados familiares”. La situación se vuelve aún más compleja en determinadas franjas etarias. “Hay niños de 7, 8 años y adolescentes de hasta 17 que tienen muchas dificultades para encontrar una familia adoptiva. Muy pocas familias se inscriben dispuestas a adoptar chicos más grandes o grupos de hermanos”, explicó.

Obligado remarcó que este escenario interpela a toda la sociedad y al sistema de protección integral de derechos. “La adopción no es solo un trámite judicial, es un proyecto de vida que requiere compromiso, amor y responsabilidad. Los cambios legales buscan agilizar los procesos, pero el verdadero desafío es cultural: generar conciencia sobre la realidad de tantos chicos que crecen sin una familia y la importancia de que existan adultos dispuestos a asumir ese rol”, concluyó.