sábado 01 de agosto de 2026
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Por el Dr. Jorge Taborda

¿Por qué hay que hablar de ambiente y salud?

Comprender los distintos tipos de contaminación y sus impactos en la salud resulta fundamental para adoptar medidas que permitan frenar el deterioro ambiental.
sábado 01 de agosto de 2026

La contaminación ambiental es la presencia de sustancias o formas de energía en el medio ambiente que, en concentraciones elevadas, afectan negativamente a los ecosistemas y a los seres vivos.

¿Cuál es la diferencia entre impacto ambiental y contaminación ambiental?

El impacto ambiental es cualquier modificación que una actividad humana produce sobre el entorno natural. Este impacto puede ser positivo o negativo. En cambio, la contaminación ambiental se refiere específicamente a la introducción de agentes físicos, químicos o biológicos nocivos que generan efectos perjudiciales sobre el ambiente y la salud.

La contaminación ambiental se ha convertido en una preocupación creciente durante las últimas décadas. A medida que las actividades humanas se expanden, el equilibrio natural del planeta se ve alterado, provocando el deterioro de la calidad del aire, del agua y de los suelos.

Aunque las causas son diversas, las consecuencias para la salud humana y para los ecosistemas son cada vez más evidentes. Comprender los distintos tipos de contaminación y sus impactos resulta fundamental para adoptar medidas que permitan frenar el deterioro ambiental.

Principales tipos de contaminación

Contaminación hídrica

Consiste en la alteración de la calidad del agua debido a la presencia de sustancias contaminantes como plásticos, productos químicos, residuos industriales y otros desechos que ponen en riesgo la vida acuática y la salud de las personas.

Contaminación del suelo

Afecta principalmente a las plantas, los árboles y los cultivos. Entre sus principales causas se encuentran el uso excesivo de fertilizantes y pesticidas, los residuos industriales y la disposición inadecuada de desechos.

Contaminación acústica

Se produce por la exposición a niveles excesivos de ruido. Puede generar estrés, trastornos del sueño, pérdida de audición, dificultades de concentración e incluso enfermedades cardiovasculares.

Contaminación lumínica

Es causada por el exceso de iluminación artificial, especialmente en las grandes ciudades durante la noche. Este fenómeno altera los ciclos biológicos de numerosas especies y afecta también el descanso de las personas.

Contaminación alimentaria

Se produce cuando los alimentos contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas perjudiciales para la salud. También debe considerarse el impacto del consumo habitual de alimentos ultraprocesados y de baja calidad nutricional.

Contaminación del aire y salud

El papel de la contaminación atmosférica en el desarrollo de enfermedades respiratorias está ampliamente demostrado. La exposición a contaminantes tiene una influencia significativa en personas que padecen enfermedades respiratorias como el asma, tanto en niños como en adultos.

La exposición a altos niveles de contaminación del aire puede aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón. Asimismo, puede agravar patologías preexistentes como el asma o la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Tanto la exposición a corto plazo como la exposición prolongada a contaminantes atmosféricos se han asociado con efectos adversos sobre la salud. Los impactos más graves suelen afectar a las personas que ya presentan enfermedades, así como a los niños, adultos mayores y sectores socialmente vulnerables.

La contaminación del aire dentro de las viviendas

Existe también una forma menos visible de contaminación: la que ocurre dentro de los hogares. Millones de personas en el mundo continúan utilizando combustibles sólidos como madera, carbón, carbón vegetal, residuos orgánicos, estiércol o querosén para cocinar o calefaccionarse.

La combustión ineficiente de estos materiales genera contaminantes que representan uno de los principales factores de riesgo ambiental para la salud, especialmente entre las poblaciones más vulnerables. Las mujeres y los niños suelen ser los más expuestos.

La contaminación del aire en el hogar está asociada con diversas enfermedades, entre ellas asma, bronquitis, neumonía, EPOC y cáncer de pulmón.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en algunos países de África, como Etiopía y Ruanda, más del 95 % de la población depende de combustibles sólidos para cocinar. Asimismo, más de mil millones de personas en China y una cifra similar en India continúan utilizándolos como fuente principal de energía doméstica.

Por ello, la reducción progresiva del uso de estos combustibles y la adopción de alternativas más limpias constituyen una medida fundamental para mejorar la salud pública y proteger el ambiente.

Conclusión

Vivimos una época de profundos desafíos ambientales. La degradación de los suelos, la deforestación, la contaminación del agua y del aire, y la pérdida de biodiversidad ponen en riesgo el equilibrio de los ecosistemas y la calidad de vida de las personas.

La salud ambiental es inseparable de la salud humana. No puede existir una sociedad sana en un ambiente enfermo. Cuidar el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que consumimos y los territorios que habitamos es una responsabilidad colectiva y una condición indispensable para garantizar el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Dr. Jorge Taborda
MP 91696
Ex Jefe del Servicio de Neumologia Hospital Materno Infantil don Victorio Tetamantti