jueves 06 de agosto de 2026
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Entrevista

Un proyecto marplatense obtuvo una prestigiosa subvención de la Unión Europea

El investigador Fernando Muñoz destacó el financiamiento obtenido por el proyecto CAFFEINE, seleccionado entre 416 propuestas para desarrollar bioinsumos a partir de la borra de café.
jueves 06 de agosto de 2026

El investigador del CONICET Fernando Muñoz, doctor en Ciencias Biológicas e integrante del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB) de Mar del Plata, celebró la obtención de un importante financiamiento internacional para llevar adelante CAFFEINE, un proyecto que propone reutilizar la borra de café para desarrollar bioestimulantes destinados al sector agrícola.

La iniciativa, en la que también participa la Dra. Gabriela Guevara, del Grupo de Investigación Bioquímica Vegetal del IIB, fue seleccionada en la prestigiosa convocatoria HORIZON-MSCA Staff Exchanges 2026 de la Unión Europea, una de las más competitivas a nivel internacional.

CAFFEINE fue elegido entre 416 propuestas presentadas, quedando dentro de las 81 iniciativas financiadas, un reconocimiento que refleja la calidad científica del proyecto y de la red de colaboración internacional que lo impulsa.

El objetivo del trabajo es transformar un residuo de gran impacto ambiental en una herramienta útil para la producción agrícola, mediante la combinación de tecnologías de extracción verde, nanotecnología, fisiología vegetal, ingeniería de biomateriales y agronomía sostenible.

Durante una entrevista en los estudios de Radio Brisas, Muñoz destacó la importancia de este logro para la ciencia argentina.

"Todo el grupo está muy contento porque conseguir financiamiento externo es bastante difícil y, en esta época donde la ciencia argentina está tan castigada, es un incentivo para seguir adelante", expresó.

Un residuo que se produce en millones de toneladas

El investigador explicó que el proyecto nació a partir de una problemática ambiental que se repite en todo el mundo: la enorme cantidad de borra de café que se genera cada año y que prácticamente no tiene un aprovechamiento productivo.

"Llegamos a esta problemática mundial de la cantidad de borra de café que se acumula día a día. Se producen 8 millones de toneladas al año de este residuo y no se utiliza prácticamente para nada", señaló.

A partir de ese diagnóstico, el equipo comenzó a trabajar en alternativas para darle un nuevo valor a ese desecho. "Empezamos a gestar la idea para pensar cómo podíamos utilizar este residuo. Es darle una segunda oportunidad", resumió.

Del descarte a los bioestimulantes para cultivos

Muñoz explicó que, una vez preparado el café, la borra conserva una importante cantidad de compuestos que pueden aprovecharse, aunque también presenta sustancias que, en altas concentraciones, pueden resultar tóxicas para las plantas.

"La borra se origina luego del proceso extractivo y está llena de sustancias que quedan allí. El proyecto encara la generación de bioestimulantes vegetales, pero tiene una carga de sustancias alta que puede llegar a provocar toxicidad en la planta. Nosotros extraemos esos compuestos y generamos bioinsumos para el agro", detalló.

De esta manera, el proyecto busca desarrollar productos que favorezcan el crecimiento y la productividad de los cultivos, al mismo tiempo que promueven una economía circular basada en el aprovechamiento de residuos.

Una línea de investigación con proyección internacional

El científico aclaró que CAFFEINE no es el primer proyecto del equipo vinculado a esta temática y destacó que Europa viene impulsando fuertemente investigaciones relacionadas con la sostenibilidad y la economía verde.

"No es el primer proyecto que tenemos dentro de esta problemática, que es mundial. Europa, en este sentido, viene avanzando mucho en esta agenda verde vinculada al cambio climático y sus consecuencias", concluyó.

La obtención del financiamiento europeo permitirá fortalecer el intercambio entre grupos de investigación de distintos países y avanzar en el desarrollo de soluciones innovadoras para convertir la borra de café en bioinsumos sostenibles, con potencial aplicación en el sector agropecuario y un fuerte impacto ambiental positivo.