viernes 21 de agosto de 2026
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Auto Estilo Brisas

El chico que se vuelve más seguro que rápido

Suzuki vuelve a importar el Swift, esta vez con tecnología híbrida suave y un motor con poca potencia, que elige ponerle énfasis a las ADAS y la seguridad. Producido en India, este city-car con materiales de bajo costo, un diseño llamativo y algo vintage, este hatchback sale al mercado con precios competitivos. Ya se lanzó el mayor de la familia, el Across que viene a ocupar el lugar que había conquistado la Grand Vitara.
viernes 21 de agosto de 2026

No todas las empresas se iniciaron en el rubro con el que se consagraron y se las conoce en la actualidad. En el caso de las automotrices, muchas proceden de la industria de motores, autopartes, motos y hasta bicicletas. La compañía a la que nos referimos hoy, por primera vez en esta sección, es un claro ejemplo. Suzuki es una corporación japonesa, que fabrica autos desde hace 71 años, aunque tres años antes comenzó a desarrollar bicis con motores auxiliares, que fueron un éxito rotundo en ventas. Más atrás en la línea de tiempo, ya habían diseñado automóviles en 1937, pero el proyecto había quedado frenado por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, hasta ese momento, la compañía ya existía en el rubro textil, desde hace 117 años.

Las automotrices japonesas tienen una historia de al menos 40 años en nuestro país y una presencia fuerte. No están todas las que existen, ni todas están con el mismo protagonismo. El único fabricante, y además líder del mercado, es Toyota. Lentamente, crece su división de lujo Lexus. Mientras que Nissan está en pleno proceso de absorción por parte de una importadora, al dejar de producir en Córdoba como subsidiaria. Hondatiene un comportamiento errático en autos, pero con un gran volumen de ventas en motos. Otra volvió a importarse, aunque no termina de posicionarse, es Mitsubishi. Y hay dos que llegan de la misma mano, Inchcape, de origen trasandino. Son Subaru, de la que ya mostramos la nueva Forester, y Suzuki, que está en el podio en Chile y es la quinta preferida en patentamientos en Uruguay. De un lado y el otro, con nuestros vecinos, Suzuki pasa por un buen momento. Tal vez, las explicaciones pasan por varios motivos, que van más allá de cuestiones culturales y posicionamiento de la firma. De aquellos lados, tanto de la Cordillera de los Andes como del Río de la Plata, no hay terminales productoras de autos y todo proviene desde otros mercados. Los japoneses, al igual que los chinos, tienen una estrategia de desembarco que se acentúa mucho más con los chilenos, por ubicarse sobre la costa del Océano Pacífico que los une con Asia.

Suzuki presentó hace muy poco en la Argentina, un nuevo producto que viene a reemplazar a un exitoso modelo que tuvo dos versiones. Ese SUV es Across, que sucedió a la Grand Vitara, y que viene a competir en un segmento muy demandado, que es el más chico. Unos meses antes, lanzó la sexta generación del Swift, y lo hemos manejado para descubrir sus aciertos y sus puntos débiles. Una de las grandes curiosidades es que el nombre, que significa “rápido”, supo ajustarse en su significado al picante motor que aún muchos recuerdan. Hoy estaría claramente en el polo opuesto, sostenido por otros pilares que lo compensan.

Llegado desde India, al igual que Across, el nuevo Swift viene en dos variantes, con cajas manual de 5 cambios y automática CVT de variación continua. Trae en algunos casos combinaciones de paleta bitono, similar nivel de equipamiento, tracción delantera y motorización Micro-Híbrida. Con un tres cilindros aspirado a combustión naftera 1.2, logra apenas 80 caballos de potencia y 112 NM de torque. Lo complementa una batería que no llega a medio kilowatt, para colaborar con la tracción y bajar el consumo en los momentos de baja velocidad urbana. En cambio, los sobrepasos con la transmisión automática de simulación de marchas frente a la exigencia, se vuelve ruidosa y pasada de revoluciones. El selector también permite pasar cambios manuales con levas al volante. Una vez que se estabiliza, a una velocidad media y constante de 110 KM/H, trabaja a 2200 RPM. Como punto fuerte, para recorrer 400 kilómetros ruteros consume 25 litros, a un promedio de 7 por cada 100.

Es un típico coche urbano, de silueta simpática y seductora a su manera, especialmente para las mujeres. Tiene personalidad, una impronta vintage de frente, una aparente musculatura en sus líneas y dimensiones ideales en su carrocería, con una notoria percepción de compacto en su interior. El frente le da altura y estilo, con faros perfectamente ordenados y tradicionales, de tecnología full-led en principales y antiniebla. Una parrilla de grandes proporciones que simula la boca del tiburón, se ubica justo al centro, capot clásico que hacia arriba genera la sensación de un techo flotante al conectarse con el parabrisas. Visto desde atrás, es convencional, con luces de gran tamaño, que se encienden en forma de letra “C” y completamente en la carrocería. El baúl alberga una capacidad de 265 litros y auxilio temporal, ya que sus 4 llantas son de aleación en dos tonalidades y neumáticos de 15 pulgadas.

Lo más importante y valioso de este vehículo está en lo tecnológico, puesto en función de la seguridad y ayudas a la conducción. Las mayores prestaciones destacan sus 6 airbags; frenos delanteros a disco y sistema con ABS y distribución electrónica en las cuatro ruedas; alertas de tránsito cruzado, ángulo ciego, colisión frontal y posterior detención autónoma de emergencia; asistente en pendiente; control de mantenimiento de carril; sensores y cámara trasera y control de velocidad crucero adaptativo. Todo este conjunto de equipamiento, otorga un valor agregado que lo ubica al Swift en un escalón superior frente a sus competidores.

El habitáculo es simple, con algunas restricciones para la comodidad de los cinco ocupantes. Los tapizados son de tela, no hay regulación eléctrica, materiales y plásticos rígidos, paneles simples con terminaciones satinadas y un diseño estético que realza juegos geométricos. Abundan los conservadores botones físicos, a contramano de lo que sucede con muchos productos que llevan buena parte de los comandos a la pantalla multimedia táctil de 9 pulgadas con conectividad inalámbrica. El tablero de instrumentos está embutido, con 4 convencionales relojes analógicos de agujas y un display al centro, con información computarizada complementaria. La climatización es automática de una zona y el arranque es por botón.

Por tratarse de un Mild-Hybrid, y al valer menos de 16 mil dólares en el puerto de origen, este electrificado se posiciona entre los 22 mil y algo más de 24 mil dólares finales al público, con una garantía limitada de 3 años o 100 mil kilómetros. Ese beneficio del cupo de las 50 mil unidades totales durante todo el año para todas las marcas, lo coloca en un rango que puede darle un impulso al Swift, que de algún modo, excepto por el motor, sostiene los atributos de este conocido modelo. Luego, la presencia de la marca mediante la red de concesionarios y los beneficios económicos o planes crediticios, deberían hacer su parte para acompañar un crecimiento en las ventas. Como marcaba al comienzo de la nota, existe una presencia muy distinta de Suzuki en la Argentina, comparada con los países vecinos al este y al oeste. Buscar el norte para una automotriz, en un mercado local arraigado a las marcas generalistas, y un viraje gradual y constante hacia las firmas chinas, pone a todos en jaque, entre las oportunidades y los desafíos. Son tiempos de cambios, donde todo llega más rápido de lo que muchos pensaban. Quizás por eso de la rapidez, el término Swift reaparece en escena.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas