lunes 26 de octubre de 2026
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Desde CAMECO destacaron el movimiento de los Juegos Bonaerenses y reabrieron el debate sobre los grandes eventos

Juan Antonio Gutiérrez, presidente de la entidad, destacó el impacto de la competencia y pidió sostener una agenda de grandes eventos en la ciudad. La cifra surge de una estimación de gasto por participante durante los cinco días, mientras que el dirigente también advirtió sobre las dificultades que atraviesa el comercio.

Los Juegos Bonaerenses dejaron un importante movimiento de personas en Mar del Plata y reabrieron el debate sobre el impacto económico de los grandes eventos en la ciudad. Según una estimación elaborada por la Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios (CAMECO), el movimiento económico potencial podría alcanzar los $21.000 millones durante los cinco días de competencia.

En diálogo con Radio Brisas, el presidente de la entidad, Juan Antonio Gutiérrez, destacó la importancia de sostener este tipo de propuestas y promover una mayor articulación entre el sector público, las cámaras empresariales y las instituciones deportivas.

“Tenemos que cuidar este tipo de eventos. Debe haber un trabajo conjunto entre gobiernos, cámaras y asociaciones deportivas, así como congresos. Es algo que hemos perdido”, sostuvo.

Cómo se estimó el movimiento económico de los Juegos Bonaerenses

La competencia se desarrolló entre el lunes 19 y el viernes 23 de octubre y reunió a más de 30.000 participantes. A partir de esa cifra, CAMECO elaboró un ejercicio de estimación que contempla un gasto hipotético de $140.000 por persona y por día, destinado a alojamiento, alimentación y otros servicios.

Bajo el supuesto de que los 30.000 participantes mantuvieran ese nivel de gasto durante las cinco jornadas, el cálculo arroja un movimiento económico potencial de $21.000 millones.

Gutiérrez explicó que el impacto no se limita a un rubro comercial específico. “Esa suma no va a un solo sector. Se da un efecto cascada”, señaló.

No obstante, desde la propia cámara aclararon que no se trata de un gasto efectivamente medido ni de una suma que pueda atribuirse en su totalidad al comercio local. La permanencia de los visitantes y sus consumos pueden variar, y parte de la logística podría contratarse fuera de Mar del Plata.

Además, el impacto podría extenderse más allá de los deportistas, por la presencia de familiares y acompañantes que llegan para presenciar las competencias.

Clubes, escenarios deportivos y movimiento en distintos barrios

El presidente de CAMECO destacó que el movimiento generado por los Juegos Bonaerenses se distribuyó en diferentes sectores de la ciudad. Si bien muchos jóvenes se concentraron en el centro por cuestiones de comodidad y ubicación, las actividades se desarrollaron en distintos puntos de Mar del Plata.

En ese sentido, precisó que se alquilaron 66 escenarios deportivos para llevar adelante las competencias y que los clubes recibieron una compensación por el uso de sus instalaciones.

El despliegue de actividades deportivas y culturales representa una oportunidad para distintos establecimientos e instituciones. Sin embargo, CAMECO señaló que para dimensionar con mayor precisión ese impacto sería necesario contar con información específica sobre los alquileres, los servicios contratados y los consumos asociados.

Para Gutiérrez, la experiencia refuerza la necesidad de sostener una agenda de eventos que permita atraer visitantes durante el año. La cámara plantea avanzar en una planificación conjunta entre el Estado, el sector privado y las organizaciones deportivas, con el objetivo de evaluar los resultados y fortalecer el efecto sobre el empleo y la actividad económica.

La preocupación por la caída de las ventas y la transformación comercial

Más allá del balance de los Juegos Bonaerenses, Gutiérrez advirtió que el comercio atraviesa un momento complicado, con una contracción de las ventas que afecta de manera desigual a los distintos rubros.

“No es el mejor momento. Se ha achicado la venta. Hay rubros que la están pasando mal, como los textiles”, afirmó. Como ejemplo, mencionó el panorama que puede observarse al recorrer la avenida Juan B. Justo, donde el impacto sobre algunos negocios resulta visible.

El dirigente también señaló que, aunque algunos locales cerraron, otros abrieron sus puertas, en un escenario de transformación de la actividad comercial. Entre los cambios que observa, mencionó la expansión de comercios de la colectividad china, una mayor presencia de productos importados y el crecimiento de las ventas por internet.

En este contexto, desde CAMECO consideran que los grandes eventos pueden contribuir a dinamizar la economía local, aunque su impacto debe analizarse con criterios realistas y datos que permitan medir los resultados.

La entidad reafirmó así su intención de impulsar una agenda permanente de grandes eventos para Mar del Plata, con coordinación público-privada y una evaluación responsable de sus efectos sobre los comercios, los servicios y el empleo.