miércoles 28 de octubre de 2026
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Informe sociolaboral: más empleo informal y caída del trabajo registrado en Mar del Plata

El Informe Sociolaboral N.º 54 de la UNMdP registró una desocupación del 9,9% y una subocupación del 15,6% en el segundo trimestre de 2026. El economista Eugenio Actis Di Pasquale explicó en Radio Brisas por qué el aumento de la ocupación no necesariamente refleja una mejora en la calidad del empleo.

El mercado laboral de Mar del Plata mostró un aumento simultáneo del empleo y la desocupación durante el segundo trimestre de 2026. Además, creció la subocupación y se incrementó la cantidad de personas ocupadas que buscan otro trabajo, en un escenario que plantea interrogantes sobre la calidad de los puestos laborales.

Los datos surgen del Informe Sociolaboral N.º 54 del partido de General Pueyrredon, elaborado por el Grupo Estudios del Trabajo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).

En diálogo con Radio Brisas, el economista e investigador Eugenio Actis Di Pasquale analizó los principales indicadores y advirtió sobre el avance de formas de inserción laboral más precarias.

Según el relevamiento, la tasa de actividad llegó al 51,1%, mientras que la tasa de empleo se ubicó en el 46% y la desocupación alcanzó el 9,9%. En términos de cantidades, hubo alrededor de 8.000 ocupados y 14.000 desocupados más que en el mismo trimestre del año anterior.

Esto significa que la población económicamente activa, que reúne a quienes trabajan o buscan trabajo, aumentó en unas 22.000 personas.

“Uno puede decir: ‘Hay más empleo, más actividad’. Pero el empleo que aumenta es empleo informal”, explicó Actis Di Pasquale durante la entrevista.

Según señaló, ante la insuficiencia de los ingresos familiares, más integrantes de los hogares salen a buscar trabajo y algunos se incorporan a actividades con mayor precariedad.

Subocupación y caída del empleo registrado

Otro de los indicadores que preocupa es la subocupación, que llegó al 15,6%. Esta categoría comprende a personas que trabajan hasta 35 horas semanales, pero desean trabajar más tiempo. Para el investigador, se trata de una señal indirecta de las dificultades que enfrentan quienes no logran obtener ingresos suficientes a través de su ocupación.

A su vez, la presión general sobre el mercado laboral trepó al 27,7%. Este indicador contempla tanto a las personas desocupadas como a quienes ya tienen empleo, pero buscan otro trabajo o desean ampliar sus horas laborales.

El informe también incorpora datos de la Encuesta de Indicadores Laborales, que releva empresas con cinco o más trabajadores. Según explicó el investigador, el empleo en ese universo acumuló 17 meses consecutivos de caída.

La construcción fue la actividad más afectada, con una disminución del 11,2% en el empleo. También se registraron retrocesos cercanos al 5% en la industria manufacturera, el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones, así como en los servicios financieros a las empresas.

En contraste, comercio, restaurantes y hoteles, junto con los servicios comunales, sociales y personales, mostraron variaciones positivas, aunque insuficientes para compensar las caídas previas.

En el plano nacional, el informe registró una pérdida de 98.933 trabajadores registrados durante el período analizado. En paralelo, aumentó la cantidad de monotributistas.

Actis Di Pasquale aclaró que, con los datos disponibles, no es posible determinar cuántas de esas altas corresponden a nuevas actividades y cuántas a personas que perdieron un empleo en relación de dependencia.

En ese sentido, remarcó que el monotributo implica una situación laboral distinta de un puesto asalariado registrado, con diferencias en los derechos y beneficios asociados. El informe completo está disponible en el repositorio académico Nulan de la UNMdP.