Una crisis silenciosa: el problema de malnutrición infantil en Mar del Plata
En un reciente informe del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), se pone de manifiesto la alarmante situación de malnutrición en las ciudades de Mar del Plata y Batán. Lorena Quiroga, coordinadora del equipo territorial de relevamientos de ISEPCI y del área de salud colectiva del Movimiento Libres del Sur, expuso en una entrevista en Radio Brisas los preocupantes hallazgos del estudio.
Desde el Movimiento Libres del Sur, en conjunto con ISEPCI, llevan adelante el Indicador Barrial de Situación Nutricional (IBSN). Este indicador permite la detección precoz de malnutrición entre niños, niñas y adolescentes que asisten a comedores comunitarios, donde se concentra la mayor vulnerabilidad en términos de derechos de las personas. "En el último cuatrimestre de 2023, alcanzamos un universo de 1.800 niños, y los resultados son preocupantes", expresó la referente.
El Indicador Barrial de Situación Nutricional se llevó adelante por primera vez en el año 2016, en más de diez provincias del país: "Motivados por la profundización de la crisis económica que empujaba a más familias a pedir un plato de comida en comedores que daban la respuesta que podían con una asistencia por parte del estado muy débil, tanto en términos cuantitativos como cualitativos", estableció la coordinadora.
Siguiendo esta línea, Quiroga subrayó: "Empezábamos a ver que, aparte de una creciente necesidad económica, aparecían problemáticas alimentarias con impacto en la salud de miles de niños y niñas. El indicador nos permitiría detectar precozmente distintas variantes de malnutrición para poner de manifiesto, con una estadística, la problemática que ya estábamos viendo".
Malnutrición infantil: un problema urgente
El informe revela que el 47,1% de los niños y adolescentes que asisten a comedores comunitarios en el Partido de General Pueyrredon presentan algún grado de malnutrición. Particularmente alarmante es la situación de los niños de 6 a 10 años, donde la malnutrición afecta a más del 55%.
"Esta situación refleja que estos niños lamentablemente no reciben los recursos necesarios para acceder a una dieta nutritiva y equilibrada. Como resultado, no obtienen los nutrientes esenciales que los seres humanos necesitamos para mantener una alimentación adecuada", sostuvo Quiroga.
Si bien se percibe un leve incremento de la malnutrición en la población relevada, "el dato más importante es la consolidación del fenómeno de la malnutrición, afectando a casi la mitad de los niños que concurren a estos espacios comunitarios, y que se encuentran atravesados por múltiples vulnerabilidades", sintetizó.
La situación no se debe únicamente a los recursos limitados de los comedores comunitarios, sino principalmente a la precariedad económica de las familias. Quiroga señaló que "los alimentos que llegan no son suficientes ni tienen la calidad nutricional necesaria para una dieta balanceada".
"La malnutrición no solo limita el crecimiento físico, sino que también tiene un impacto psicosocial en el desarrollo de los niños", aseguró la coordinadora. Sin una intervención adecuada, estos problemas pueden derivar en enfermedades irreversibles, como la diabetes infantil.
El papel del Estado en la salud y nutrición
Por otro lado, resaltó la importancia de que el Estado y la sociedad unan esfuerzos para cambiar esta situación. Subrayó la urgencia de implementar políticas públicas que aseguren tanto una alimentación saludable como el acceso a un sistema de salud integral y accesible.
En este sentido, argumentó: "Llevamos a cabo estos estudios para dar a conocer la situación real en los barrios y promover la implementación de políticas públicas adecuadas. Creemos que es esencial que tanto el Estado como la sociedad trabajen de manera coordinada para intentar cambiar esta situación".
Asimismo, enfatizó que el Estado debe asumir un rol activo en la promoción de una alimentación saludable y en el acceso a la salud integral. "Es fundamental formular políticas preventivas de detección precoz de malnutrición y acompañar el crecimiento de los niños con políticas que incidan en los factores modificables", expresó Quiroga.
Un llamado a la acción para combatir el hambre
El informe del ISEPCI busca poner en el debate y la agenda pública una problemática sociosanitaria que muchos gobiernos han ignorado. "Es vital que se tomen medidas efectivas y concretas para garantizar la salud integral de toda la población, ya que sin una alimentación adecuada, las probabilidades de contraer enfermedades aumentan significativamente", estableció Quiroga.
Además de los desafíos nutricionales, Quiroga también destacó la falta de ofertas recreativas y deportivas en los barrios populares, lo cual complica el acceso a actividades físicas. "La carencia de profesionales y turnos médicos atenta contra la posibilidad de una atención integral que aborde la problemática de manera seria y efectiva", determinó.
"Estos aspectos situacionales relevados limitan el crecimiento y desarrollo integral tanto físico como psicosocial, deteriorando su calidad de vida. Todos estos niños y adolescentes integran grupos familiares afectados por múltiples vulnerabilidades", concluyó.