Mesa de las Periferias
"El hambre es un crimen": Un llamado desde las calles de Mar del Plata
En pleno corazón de Mar del Plata, la catedral se alza imponente al inicio de la peatonal. Es mediodía, y el viento frío golpea sin piedad a quienes están en situación de calle.
A un costado de la entrada, un hombre duerme entre frazadas, buscando algo de calor. Al otro lado, cuatro personas intentan vender estampitas a los transeúntes, luchando por sobrevivir en una ciudad que cada vez más es habitada por la desesperación de los que no tienen nada.
Ana Laura Vulcano, coordinadora de la Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias, se encuentra en el Obispado de Mar del Plata observando la situación de la peatonal. En diálogo con InfoBrisas describió con crudeza lo que se vive en Mar del Plata: "El hambre es un crimen, y es así. Mar del Plata está viviendo situaciones de hambre, es literal".
Sus palabras no son solo una advertencia, son un grito de auxilio. "Estamos viviendo una tragedia, hemos ido desmejorando con el correr de los años", agregó, mientras los datos del Observatorio Social de la UCA y UNICEF confirman lo que muchos ignoran: un millón de niños se van a dormir sin comer.
"El Papa Francisco nos llama a reflexionar sobre estos temas, con una mirada integral. No es política partidaria, es política social. Hay muchos más carros en la ciudad cartoneando. Es un trabajo, pero no es digno. Tenemos que darle esa dignidad", reflexionó la coordinadora.
En una ciudad donde el turismo y el lujo contrastan con la pobreza, Vulcano expuso: "Los niños de nuestra ciudad están sin comer. En unos meses empieza la temporada, muchos podemos disfrutar del mar, la costa y los barcitos. Hay un montón de gente que no, es el porcentaje mínimo el que puede disfrutar". La distancia entre quienes pueden y quienes no es cada vez más abismal.
La situación es desesperante: "Lo que está pasando es grave. Me parece que no hay una mirada desde los funcionarios a nivel municipal, provincial y nacional. No hago referencia a ninguno en especial. Creo que la sociedad también tiene que agudizar la mirada y abrir el corazón", insistió Vulcano.
Su trabajo en el Hogar de Cristo la ha llevado a conocer de cerca la tragedia de aquellos que, sin otra opción, recurren al basural para encontrar comida. "Desde hace un tiempo en el Hogar los chicos dejaron de ir al basural, pero ahora volvieron. La carne que tiran los mercados, es lo que ellos comen", afirma, describiendo una realidad dolorosa.
La Mesa de Diálogo nació como una iniciativa para ayudar a las familias desde sus barrios y ha sido testigo del empeoramiento de la situación. Vulcano destacó en este sentido la necesidad urgente de políticas públicas que atiendan las verdaderas necesidades de los más pobres. "Intentamos visibilizar estos dolores y estas situaciones de tragedia. Que alguien no pueda comer para mí es una tragedia", afirmó.
"Imagínate como mamá que no puedas llevar un plato de comida a tu casa, pero podés ir al basural y te traés un poco de carne. Es terrible lo que está pasando", agregó en el mismo sentido. "La caridad es una herramienta y un don, pero tiene que haber políticas públicas, que es lo que luchamos desde la mesa".
Por otra parte, señaló: "Pedimos un listado de los comedores que están funcionando y lo presentamos al municipio para que aporten alimentos frescos, porque los pobres también tienen que comer carne, verduras y frutas. Tengo la seguridad que desde el municipio van a aportar alimentos".
Su pedido no es solo a las autoridades, sino también a una sociedad que muchas veces mira para otro lado. "Hace mucho tiempo venimos denunciando esta situación de desigualdad y desequilibrio en la ciudad", definió.
"La equidad tiene que ver con las oportunidades. Hoy hay gente que no puede trabajar, es grave y trágico. El sistema de salud en las periferias está muy complicado. No se habla de la depresión entre los pobres. Tiene que haber trabajo porque es ordenador, te ordena. Hoy no hay posibilidades de trabajar en muchos sectores", subrayó.
El hambre, según la coordinadora, es solo la punta del iceberg. "La periferia está complicada, hay hambre. Otro flagelo que atraviesa la ciudad es la droga", señaló Vulcano, resaltando la falta de intervención estatal en un problema que afecta cada vez a más jóvenes. El basural, los comedores, las adicciones, son todos síntomas de una misma enfermedad social que se agrava con el tiempo.
Para Vulcano, la esperanza de un futuro mejor pasa por la justicia social: "Sin justicia social no habrá paz, queremos ser instrumento de paz, pero para eso tenemos que conseguir la justicia social. Y no es partidario, no existe ni se consigue la paz sin justicia", sostuvo con convicción. Porque para ella, en Mar del Plata, la paz no será posible mientras haya niños que se vayan a dormir con hambre, mientras haya familias que tengan que buscar su comida en la basura.
La tarea es titánica, pero no imposible. Vulcano concluyó con un llamado a la empatía, a no olvidarse de aquellos que más sufren: "La periferia es un cordón de indiferencia y dolor, pero también de esperanza. Esa esperanza necesita ser organizada, desde los pobres, siempre. Para que puedan organizar su esperanza, que es lo que tienen y los sostiene".
Una esperanza que, aunque frágil, sigue viva en medio de una ciudad que necesita despertar ante el dolor de su propia gente.