POSTALES DE PROVINCIA
La batalla del salame más largo: San Andrés de Giles va por un nuevo récord
Desde hace tres años se ha desatado una simpática competencia entre dos municipios bonaerenses, San Andres de Giles y Tandil, con el objeto de lograr un objetivo más que ambicioso: tener el salame más largo de la Argentina.
Todo comenzó con el sueño de José Meretta, un pequeño productor de la localidad de unos 25.000 habitantes ubicada en la zona norte de la provincia. “Siempre soñaba con que mi pueblo tuviera su fiesta popular, una fiesta grande. Así que se nos ocurrió tratar de batir el récord y hacer el salame más largo del país. El primero, en el 2022 midió 114 metros. Ya había uno en Tandil de 90 y pico, nosotros lo superamos y ahí comenzó como esta competencia que se da todos los años.”
Por ahora el récord lo tiene la ciudad serrana que en el festejo del bicentenario presentó uno de 310,69 metros. Pero Meretta ya confía en que en octubre San Andres de Giles volverá a estar en la cima. “El salame ya está preparado pero se mide cuando está seco porque se contrae.”
“Nosotros trasladamos la fiesta a octubre por el problema del clima, el año pasado agarró mucho frío, estaba muy complicado el tema. El primer año lo hicimos el 3 de julio y el segundo año lo hicimos el 9 de julio. Ahora lo atrasamos un poco. Al salame lo hicimos el martes pasado. Va a tener cuarenta y tres días de secado para el día de la fiesta y ahí es cuando tiene su medida definitiva.”
Detrás de esta fiesta hay una historia familiar de José ( el “Colo” ) y Graciela ( la “Vasca” ), llena de esfuerzos, amor y desafíos ante la adversidad. “ La Vasquita”, su pequeña fábrica de chacinados nació un 11 de julio de 1999.” Eramos chacareros, nos fundimos en el campo y arrancamos de vuelta. Yo alquilaba campo, y me agarró un viento, me llevo doscientas hectáreas de girasol en ese momento y perdí todo, unos 60 mil dólares. Y bueno, vendí las herramientas, vendí dos hectáreas de campo de mi mujer y tenía el terreno, tenía la casa, y en el terreno al lado de la casa hice una pequeña fábrica.”
En el peor momento, seguirían apareciendo más desafíos.“Vendí todo lo que tenía, pero no llegaba a cubrir la deuda, tenía que hacer un local, no sabía qué hacer, para donde agarrar, y en ese momento mi mujer me llama por teléfono y me dice: tengo una buena noticia para darte. Cuál era la buena noticia? Estaba embarazada, a los cuarenta años. Así que le dije, acompañame que arrancamos de vuelta, tuvimos una nena que hoy nos ha dado una nieta y hoy tenemos una fábrica familiar que es importante porque gracias a Dios estamos trabajando bien, no nos quejamos, tenemos salud, tengo setenta años y bueno, estamos bien.
Hoy, los embutidos de los Meretta son famosos y en su elaboración trabaja toda la familia y han sumado varios colaboradores para poder satisfacer la demanda.“Mi tío, mi viejo, mi abuelo, somos todos descendientes de italianos, lo hacíamos en el campo,lo hacíamos para nosotros toda la vida. Nosotros hacemos un producto muy natural y eso nos ayudó mucho y la gente nos fue eligiendo, hoy vendemos muy bien, gracias Dios.
Los salames de esta zona son especiales porque lo hacemos como se hacía cincuenta años atrás, se hace prácticamente todo a mano, se elige la carne a mano, se atan, se cuelgan, se lavan antes de colgar. Es algo que es muy natural, por ese motivo se vende, nada más que por eso.”
Diez personas trabajaron en la elaboración del salame que va por el nuevo récord y que está secándose sobre una estructura especialmente diseñada. Meretta cuenta como fue el proceso: “Al salame se lo llena a través de una máquina eléctrica hidráulica y vos vas metiendo el relleno. La tripa tiene que ser una sola. La que usamos se importa de Ucrania, tiene quinientos metros de largo.”
“Al aparato que lo sostiene lo diseñé yo. Lo hice diferente a todo, me costó más o menos dos meses la elaboración de la estructura, pensar donde lo podía hacer, como lo tenía que mover, porque tenía que soportar más de seiscientos kilos.”
Esta tercera edición de la "Fiesta del salame más largo de Argentina" promete reunir a una multitud en el Parque Municipal.“Los dos años fueron un éxito total, hay que se llenó de gente, todos los emprendedores del pueblo, que son muchos, vendieron todo, a la una de tarde no había quedado prácticamente nada. Es muy importante porque trabaja todo el mundo.”
“Yo estoy orgulloso de que mi pueblo tenga una fiesta para que vengan a visitarnos y además que la Sociedad de Bomberos Voluntarios a la cual pertenezco, tenga una entrada más de dinero con lo que va a recaudar de los puestos y de la cantina.”
Productos regionales, delicias gastronómicas y shows musicales completan el evento. La parte central de la fiesta es el momento en que los escribanos miden el largo total y a partir de ahí se viene la lluvia de salame, se cortan trozos del embutido y se arrojan al público, unos cien metros de salame. El resto se vende, también a beneficio de los bomberos y en pocos minutos se termina.
El domingo 13 de octubre, San Andres de Giles volverá a ser la ciudad donde se fabrica el salame más largo del país. Y seguramente, José Meretta y su familia se volveran a emocionar.