sábado 25 de abril de 2026
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San Miguel del Monte: La increíble historia del rancho de Rosas

La vivienda del brigadier que viajó 60 kilómetros
sábado 25 de abril de 2026

En el corazón de la ciudad de San Miguel del Monte, a una cuadra de la laguna, una construcción de color rosado guarda uno de los tesoros históricos del lugar: el rancho de adobe que perteneció al brigadier Juan Manuel de Rosas, figura clave de la historia argentina. Emplazado en el lugar donde antigüamente estaba el fortín que dio orígen al pueblo, esta vivienda fue protagonista de una verdadera proeza de la ingeniería, ya que originalmente estaba ubicado en una estancia rural distante unos 30 kilómetros  de allí y fue trasladado íntegramente hasta la ciudad  para su preservación y acceso público, convirtiéndose hoy en uno de los principales atractivos culturales de la zona. 

En 1820, el brigadier Rosas junto con algunos socios compró la estancia “Los Cerrillos” que se convirtió en poco tiempo en un centro agrícola ganadero muy importante. Allí mandó a construir su rancho de adobe. Era una construcción típica de la vida rural argentina, hechas con barro y paja y contaba con cinco habitaciones tipo chorizo, cada una con su entrada individual. Los techos estaban construídos con troncos de palmera, caña tacuara y paja trenzada. 

Ludmila Heusdens es una de las guías el complejo que compone el rancho junto al Museo La Guardia del Monte y conoce todos los detalles de la particular vivienda. “ Tiene varias ventanas pequeñas, que permitían ver desde adentro hacia afuera pero no a la inversa. Era para poder estar atento al posible ataque de un malón, al igual que las puertas, que eran bajas para impedir que los indios pudieran entrar con sus caballos dentro del rancho, como era habitualmente su manera de atacar.” 

En 1987 la vivienda fue declarada reliquia histórica y la familia Bemberg, propietaria de la estancia, decidió donarlo al municipio y además financiar un proyecto inédito en Sudamérica: mover el rancho sin desarmarlo. Para ello destinó una suma de 70.000 dólares para iniciar una obra que parecía imposible pero que tenía la finalidad de llevarlo a un lugar donde pudiera preservarse y ser visitado por el público. 

Cuenta Ludmila: “ Fueron dos meses de intensa labor para preparar el traslado. Trabajaron arquitectos, ingenieros, técnicos y operarios.  Se excavó por debajo del rancho, se le pusieron tres vigas de concreto de cinco metros de largo y ocho cruzadas de ocho metros de ancho copiando la base de las paredes. Por debajo de las vigas se colocó un sistema de gatos hidráulicos y se empezó levantar el rancho. Cuando se llegó una altura de un metro el pico más o menos se puso por debajo un carretón de 120 ruedas para poder moverlo y se apuntalaron las paredes para que no se rajaran.” 

 La estructura, de entre 100 y 130 toneladas fue trasladada durante dos días a una velocidad máxima de 5 km/h. En principio se pensaba hacer el recorrido por la Ruta 3, pero al tener tanto peso se encontró la dificultad de que para llegar había que pasar por un puente de madera que no lo iba a resistir, por lo que finalmente el recorrido se hizo por la Ruta 41, duplicando la distancia prevista y además con el inconveniente de que durante el trayecto llovió. “Finalmente, luego de dos largos días se llegó al destino. En todo el proceso, que comenzó el 1 de octubre y finalizó el 31 de diciembre participaron unas 60 personas y unos 40 arquitectos trabajaron en las distintas etapas de la obra.”

 Tras su traslado, se le agregó un tinglado protector para evitar daños climáticos o vandalismo, especialmente luego de un incendio parcial provocado. En el interior hoy se pueden apreciar dos uniformes de los Colorados del Monte, peones devenidos en milicianos que acompañaron a Rosas en su primera expedición al desierto en 1833, un puñado de tierra del saladero de Las Higueritas, también propiedad del Restaurador, marcas de yerra y fotocopias de manuscritos donde se aprecia su letra y su firma, y una divisa punzó que grita desde el fondo de la historia “¡Vivan los Federales! ¡Mueran los salvajes asquerosos unitarios!”.  

 

Junto al rancho funciona el Museo Guardia del Monte, inaugurado en 2001, que cuenta con siete salas. Allí se exhiben objetos históricos donados por vecinos, instituciones y el Museo de Luján. Las muestras incluyen elementos de la vida cotidiana, historia local, la figura de Rosas y aspectos culturales del pueblo. 

El Rancho de Rosas  se ha convertido en uno de los atractivos turísticos de San Miguel del Monte, además de la laguna local, ideal para actividades recreativas como pesca, caminatas y paseos. También se destacan la plaza principal, la iglesia y eventos populares como festivales gastronómicos. La cercanía con Buenos Aires (aproximadamente 100 km) favorece el turismo de fin de semana. 

Para obtener más información se puede acceder a la página web monte.gob.ar 

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