La Raquel: el castillo de la Autovía 2 y una historia de novela
A un costado de la Autovía 2, a la altura del kilómetro 168, dentro del partido de Castelli y a orillas del Río Salado, un hermoso parque rodea a una hermosa construcción, a la que todos llaman “el castillo”. Se trata del casco de la estancia “La Raquel”, rodeada de historias que reflejan la forma de vida de la sociedad argentina en el siglo XIX.
La figura de una dama de la aristocracia porteña y su trágica historia está íntimamente ligada al lugar: Felicitas Guerrero. Hoy el lugar está en manos de Cecilia Guerrero, su sobrina bisnieta, quien a través de una fundación está poniendo en valor el lugar y abriéndolo al público para que no solo se conozca esa construcción histórica, sino también la historia de una familia que apostó al desarrollo de una vasta región de la provincia.
“Siempre piensan que Felicitas Guerrero estuvo acá. En realidad esta casa es posterior, pero es consecuencia de ese trabajo que ella hacía como mujer en aquella época. Se comenzó a construir en 1894. Lamentablemente lo que se recuerda es esa tragedia que terminó con su vida, pero nosotros nos quedamos con ese ejemplo en un momento donde se estaba construyendo un país, esas familias que aportaban a este país y hacían industrias.”
“Ella venía a esta zona, pero a La Postrera. La Raquel es obra de Manuel Guerrero, su hermano, y como en esa época se estilaba a poner el nombre de la mujer del señor de la estancia, se llama así por su mujer.”
La vida de Felicitas parece el argumento de una novela dramática. Su padre, Carlos José Guerrero vino de Málaga e instaló una naviera muy importante en Buenos Aires, era gobernador de las Islas Canarias y era una persona sumamente emprendedora. Creció rápidamente en lo económico y estaba en todo lo que era la movida tanto política como social. Se casa con Felicitas Cueto y Montes de Oca y con ella tiene once hijos. La mayor era Felicitas Guerrero y como se estilaba en la sociedad de entonces, su padre tenía arreglado su matrimonio con uno de sus amigos que era Martín de Alzaga cuando ella tenía solo 15 años.
Ella era una chica sobresaliente en todo lo que fuera cultura, tocaba el piano y pintaba, cosas que no podían hacer todas las mujeres, ya era distinta. Se casó con Alzaga y tuvieron dos hijos, uno que muere en la época de la fiebre amarilla y el otro a las pocas horas de nacer. A pesar de la diferencia de edad ( el tenía 55 y ella 15 ), el matrimonio había comenzado a fluir y ella lo acompañaba a los campos y comienza a aprender todo lo que tenía que ver con el trabajo rural. Luego que mueren los dos hijos, Martín enferma, tiene una gran depresión y muere.
Ella queda viuda con una cantidad de hectáreas y un poder económico increíble y con una personalidad muy especial. Comienza a manejar sus cosas, a manejar sus tierras, a través de su hermano que lo seguía, Carlos Francisco porque no estaba bien visto que las mujeres se ocuparan de la administración de las estancias. En un momento empezó a ser una mujer muy codiciada, le llamaban “la joya de los salones porteños”, por lo bonita que era.
Todo parecía ser color de rosa, pero cuenta Cecilia como el destino tenía preparado un giro inseperado. “Tenía un pretendiente que era Enrique Ocampo, que siempre desde chica estuvo presente pero ella nunca le respondió ese amor. Felicitas continúa con su tarea de administrar sus campos y un día volviendo de la zona de Madariaga se pierde en una noche de tormenta y la rescata de esa situación el dueño de una estancia que era Samuel Sáenz Valiente. Ahí nace una amistad que se convierte en una relación.”
Felicitas estaba muy preocupada con el cruce del río Salado. Donde hoy está “La Raquel”, a la vera de la Autovía 2 era el paso por donde todas las carretas, las balsas cruzaban el río. Decidió donar todos los fondos para que se construya un puente en la zona de la estancia “La Postrera” aprovechando unas barrancas para que pueda fluir el tránsito de los carruajes. Se decide hacer una fiesta de inauguración y con su enamorado Samuel tenían pensado allí anunciar su casamiento.
“ Llega el día tan esperado y ella sale a hacer unas compras, a ocuparse cosas de su de su fiesta. Cuando vuelve la familia le comenta que venía a visitarla Enrique Ocampo, que quería hablar con ella y que lo habían notado bastante nervioso, por lo que era mejor que no lo recibiera. Entonces Felicitas le dice a su familia que él tiene que comprender que ella está enamorada de otra persona y que se va a casar.”
Al encontrarse con su antigüo pretendiente y comentarle su decisión, Ocampo saca un arma y le dice: ”O sos mía o no sos de nadie”. Ella se da vuelta y él le dispara, provocándole la muerte. Luego no queda claro lo que sigue, por un lado dicen que se suicida y por otro que alguien lo asesina, son cosas que no están claras. Era el 29 de enero de 1872.
Los padres de Felicitas heredan su fortuna y la dividen entre sus hijos. Entonces el campo donde hoy se encuentra el castillo le tocó a Manuel Guerrero. No es el único casco de estancia de la familia, sino que está también el de José y el de Enrique Guerrero, todos posteriores a Felicitas. Hay otros que ya no existen pero lo más importante es que cada uno quedó con las ganas de continuar y de hacer crecer al país. Manuel, por ejemplo, fue educado en Alemania y cuando regresó al país introdujo las últimas tecnologías que había en Europa en materia de agricultura y ganadería. Junto a su hermano Carlos fueron los responsables de introducir en el país la raza Aberdeen Angus.
Cecilia cuenta con orgullo como la familia continuó con el legado. ”Manuel que es mi bisabuelo construyó una fábrica de manteca, quesos y crema que ganó todos los premios internacionales en el 1900. Tuvo cuatro hijos y la última que hereda la estancia es Valeria Guerrero, que se casa con Juan Pablo Russo, y hoy en día estamos nosotros a cargo de la estancia.”
Cuando se heredan los campos de Alzaga, la familia Guerrero vuelca toda su fortuna de lo que era la naviera que tenían y agrandan los campos. Entonces se llega a todo lo que es la parte de Madariaga, Pinamar, Valeria del Mar, Carilo, todo eso lo fueron construyendo distintas ramas, distintos hermanos de Felicitas.
Como a Manuel también le tocaba a campo en la zona de la costa argentina, lo que es hoy Pinamar, siempre tuvo la idea de traer uno de esos balnearios que había en el norte de Europa, entonces así es como se asoció con unos belgas para poder hacer Ostende, que es un proyecto que después fracasa, pero bueno, ahí comienza la historia de la playa.
El mayor problema era que no había fijación de médanos. Entonces, aparece Jorge Bunge que sabía como hacerlo. Valeria Guerrero donó las tierras y él puso toda la tecnología para poder lograr lo que es hoy Pinamar. Años más tarde nacería otro balneario que tendría su nombre como homenaje: Valeria del Mar.
El castillo en realidad no fue ideado como tal. Aclara Cecilia: “ Primero fue un puesto que como Manuel era ingeniero lo fue reacomodando, agregándole dependencias. No hay un plano en sí mismo, hay dibujos a mano alzada que el hacía. Por ser una familia de cuatro hijos, obviamente contaba con espacios grandes, pero no deja de ser una casa de campo acompañada por otras construcciones que son casas de huéspedes o casas de servicio. Es como una pequeña villa, muy cálida adentro porque no son esos salones enormes sino que no deja de ser esa casa cálida que convive con un parque muy importante que se hizo en 1895 por el paisajista Forque.
Nosotros como familia y para mantener la identidad tenemos una fundación que manejamos la familia Guerrero y la familia Russo y estamos terminamos la parte exterior y trabajando muy a pulmón con todo lo que es interior y lo que implica resguardar todo, lo que se pueda lo más parecido posible a que esa época. Nosotros organizamos días de campo que los publicamos en instagram y también hay eventos corporativos y sociales.
Desde el 2023 Cecilia, su marido Juan Pablo Russo y sus hijos volvieron a abrir las tranqueras de ese hermoso lugar para que los visitantes puedan conocer su historia y disfrutar este rincón de la llanura, reflejo de aquellos tiempos dorados y tormentosos.