POSTALES DE PROVINCIA
Los caballos árabes del Paraje Las Toscas
A una hora de Mar del Plata, por la Ruta 88 rumbo a Necochea se encuentra a mano izquierda un paraje muy pequeño llamado Las Toscas, donde se levanta un almacén de ramos generales de 1882, donde hoy funciona una talabartería.
A pocos kilometros hacia la costa se encuentra el Haras "San Andres del Moro" fundado en 1976 por el padre de Andy Pavlosky, quien hoy junto a su hija Mora llevan adelante un emprendimiento muy particular: pasear por playas desiertas, médanos y bosques montando caballos arabes.
“El que empezó criando caballos arabes fue mi viejo en el año setenta y pico, hace unos cincuenta años y en el año 90 hubo en el Hipódromo de Palermo carrera de caballos árabes en Argentina, y nosotros criamos un padrillo que llevaba el nombre de Moro Famoso, que tuvo un récord de velocidad en los dos mil metros, que durante muchísimos años fue récord mundial ( 2´14” ). Y ese caballo, por suerte, se terminó exportando a los Países Arabes.”
Estos caballos se caracterizan por su belleza, una cabeza muy fina, la nariz, los collares muy pronunciados, los ojos saltones, el cuello curvo y su característica más importante es la resistencia, es un caballo para salir a galopar kilómetros y kilómetros sin que se canse.
Andy cuenta como surgió este proyecto: “Nosotros estamos dentro del partido de Lobería, ahí es donde tenemos los caballos y los criamos, yo vivo en el campo con mi familia, tengo cinco hijos y siempre hicimos cabalgatas al mar, estamos a quince kilómetros de la costa."
"Lo hacíamos como una recreación porque nos gustaba, y desde hace unos años estamos organizando cabalgatas con mi hija en la Patagonia, en el lago San Martín. Y luego empezamos a organizar también cabalgatas acá, salimos del campo a caballo hasta Centinela del Mar, que está dentro de General Alvarado cruzando el arroyo Nutria Mansa.”
“Después de dos horas de andar a caballo hacemos un almuerzo al disco y ahí ya pasamos el arroyo El Moro, nos metemos en Lobería, ahí hay unas forestaciones muy lindas en la estancia Moromar, que fueron hechas en los años cuarenta, cincuenta, playas vírgenes, la arena ahí es muy pesada, circulan muy pocos autos, hay arroyitos, lugares muy lindos.”
" Lo tenemos pensado como una escapada de fin de semana, donde los recibimos un viernes a la noche, se alojan acá en el campo, el sábado a la mañana salimos a andar a caballo, dejamos los caballos en un campo de un amigo ahí sobre la costa, volvemos en camioneta a dormir a la estancia y al día siguiente hacemos otro recorrido a caballo. Así que nos tocan dos almuerzos, un día hacemos bife al disco con verduras y otro día arroz con mariscos, a la orilla de un arroyito, en medio de la naturaleza.”
A esa zona de la costa solo se llega a traves de campos privados o por la orilla el campo, o por la orilla con una camioneta cuatro por cuatro. Hay partes donde existen unos medanales muy altos, que es como estar en el Sahara. Desde esa altura, en la temporada que va de octubre a diciembre suelen divisarse las ballenas en el mar, un espectáculo que agrega aún más atractivo al paseo.
En esas playas solitarias, suelen aparecer fragmentos de platos de vajilla inglesa de naufragios, de barcos del 1700 o 1800 que el mar suele arrojar sobre la orilla tapizada de conchillas, que los jinetes suelen encontrar en su recorrido.
Pavlosky cuenta como es el proceso previo de la crianza de estos animales que llegan a vivir unos 25 años los machos y unos 18 las yeguas. "Nosotros hoy por hoy criamos caballos árabes de Endurance, que son carreras de caballos que duran cuarenta, ochenta o ciento veinte kilómetros, todo en el día, mismo caballo y mismo jinete. Tenemos alrededor de doce yeguas con su padrillo más sus crías, en este momento hay alrededor de ochenta caballos en el campo y para llegar a tener un caballo deportivo competitivo se tarda entre ocho y diez años. "
“Hacemos una doma sin violencia, el caballo árabe es muy inteligente, entiende que está pasando, entonces si vos lo rigoreas, le pegas, le tratas de ganar por la fuerza, es peor, porque el caballo se enoja. Vos le tenes que hacer entender qué es lo que querés hacer, entonces llegas a un acuerdo con el animal, no es violencia, de esta forma le vas enseñando.”
Al momento de asignar los caballos para desarrollar las cabalgatas hay cuestiones a tener en cuenta: “Depende mucho el nivel de equitación, si son tus primeros pasos andando a caballo, tenemos que asignar un caballo más manso, más tranquilo. Si si ya tenes experiencia se te da un mejor caballo, un caballo más brioso, más rápido. Después hay un límite de peso que es de 85 kilos para este tipo de cabalgatas."
"De todas maneras, se recomienda que tengas algo de experiencia previa porque se anda rápido, se galopa mucho, el caballo árabe es un caballo más despierto, entonces tenés que estar muy atento al animal todo el tiempo.”
Esta propuesta lleva el nombre de "Moro Famoso", en homenaje al ejemplar que le dio tantas alegrías a la familia Pavlosky. Las cabalgatas se realizan desde marzo a diciembre siempre que las condiciones climáticas sean las adecuadas para andar por la costa.
El cupo máximo es de ocho personas más dos o tres guías. Hay que ir con ropa para andar a caballo, zapatillas cómodas y polainas o botas de montar, bombachas o pantalones de montar también y ropa cómoda.
Se puede obtener más información a traves del IG @cabalgatasandora o a traves del mail cabalgatasandora@gmail.com