POSTALES DE PROVINCIA
Martín García: un destino turístico lleno de historias y leyendas
Hay lugares que parecen pequeños en el mapa, pero que contienen una historia enorme. La Isla Martín García, ubicada en el Río de la Plata, es uno de ellos. Su nombre está asociado inmediatamente con algunos de los episodios políticos más importantes de la Argentina, especialmente con el confinamiento de Juan Domingo Perón antes del 17 de octubre de 1945. Sin embargo, detrás de esa referencia histórica existe una isla mucho más compleja: un territorio de características geográficas excepcionales, reserva natural, antiguo penal, lugar de confinamiento de presidentes, escenario de leyendas, misterios, antiguas construcciones y una comunidad que actualmente ronda apenas el centenar de habitantes.
Martín García se encuentra en el extremo oriental del Delta del Paraná y constituye uno de los puntos particulares del Río de la Plata, muy próximo al territorio uruguayo. Mientras la mayoría de las islas del Delta se formaron mediante la acumulación de sedimentos transportados por el río, esta es una formación rocosa perteneciente al antiguo macizo de Brasilia, un gran bloque de piedra en medio del río.
Mucho antes de la llegada de los europeos, la zona estaba habitada por pueblos originarios, entre ellos charrúas y guaraníes. En el año 1516 llega al lugar la expedición de Juan Díaz de Solís. Uno de los tripulantes murió durante el viaje y su cuerpo fue sepultado en la isla, que posteriormente recibió su nombre: Martín García.
En 1988 la isla fue declarada reserva natural, y desde entonces existe un sistema de protección de su flora y fauna, con guardaparques encargados de preservar el ambiente. Por ese motivo, los visitantes pueden recorrerla pero deben utilizar circuitos establecidos y autorizados.
Si existe una imagen histórica que identifica a Martín García es la de la isla utilizada como lugar de confinamiento de Juan Domingo Perón, quien estuvo allí antes del 17 de octubre de 1945. Pero no fue el único dirigente político que pasó por la isla: Hipólito Yrigoyen, Marcelo Torcuato de Alvear y Arturo Frondizi también estuvieron detenidos en su antigüa carcel.
La antigua prisión constituye actualmente uno de los principales puntos de las visitas históricas. Aunque muchas de aquellas instalaciones ya no funcionan y quedaron como ruinas, forman parte del patrimonio que los visitantes pueden conocer mediante los recorridos guiados. En la isla también existió un leprosario, destinado al aislamiento y atención de personas afectadas por la lepra. El antiguo penal y las instalaciones sanitarias constituyen hoy testimonios de otras épocas. Las visitas permiten recorrer esos lugares y conocer las circunstancias en las que funcionaron.
Uno de los lugares que más llaman la atención es uno de sus cementerios, famoso por sus cruces inclinadas. En lugar de presentar la tradicional cruz con su travesaño horizontal, estas cruces poseen esa parte colocada en un ángulo cercano a los 45 grados. El motivo de esta característica no está completamente determinado. Existen diferentes explicaciones: desde un supuesto error de fabricación o moldeado hasta teorías relacionadas con la masonería y otras interpretaciones más misteriosas.
Otro de los lugares que se pueden conocer en Martín García es su antigua panadería. El establecimiento tiene una historia que se remonta a 1913 y mantiene recetas tradicionales. Actualmente continúa funcionando bajo la conducción de la hija de uno de sus antiguos propietarios. Una de sus especialidades es el famoso pan dulce, que se produce durante todo el año. La panadería conserva además un enorme horno y permite que, en determinadas ocasiones, los visitantes conozcan parte del proceso de elaboración. Otro presidente, Carlos Menem, fue uno de los encargados de acrecentar la fama de sus panificados.
La isla tuvo períodos de gran actividad y llegó a contar con una población de 4500 personas ubicados en diferentes barrios y sectores. Hoy la población se mantiene en torno al centenar de personas. Algunos habitantes trabajan para organismos estatales y otros desarrollan actividades relacionadas con el turismo: restaurantes, hosterías, almacenes y diferentes servicios. Entre los atractivos para conocer aparecen el faro, el teatro, la iglesia parroquial, un museo histórico y la denominada Casa Rubén Darío.
La actividad turística ocupa un papel importante en la economía local. La llegada de visitantes por barco o catamarán genera una dinámica particular en una comunidad pequeña, que durante buena parte del año vive a un ritmo muy diferente al de las grandes ciudades.
La oferta de alojamiento es limitada, algo lógico teniendo en cuenta el tamaño y la población actual de la isla por lo que las excursiones generalmente se realizan durante una jornada. Para quienes buscan una experiencia más aventurera existen dos áreas de camping y un alojamiento con aproximadamente ocho a diez habitaciones, algunas con baño privado y otras con instalaciones compartidas. Se trata de una alternativa sencilla, pero suficiente para quienes desean quedarse una noche.
Para conocer la isla, la forma más conveniente es a través de la empresa Sturla Viajes, que desde 2019 realiza excursiones durante fines de semana y feriados. Existen dos puntos principales de partida: Tigre, desde donde el viaje dura aproximadamente dos horas y cuarto y permite navegar por buena parte del Delta del Paraná antes de ingresar en el Río de la Plata, o Puerto Madero, donde el recorrido se realiza fundamentalmente sobre el Río de la Plata, ofreciendo un paisaje diferente.
También existe la posibilidad de llegar mediante avioneta desde San Fernando y, dependiendo de las fechas, desde Uruguay.
Recorrer Martín García no consiste simplemente en observar edificios antiguos o caminar por una reserva natural. Significa escuchar historias, descubrir lugares, conocer personajes, entender acontecimientos y también encontrarse con aquellos misterios que todavía no tienen una explicación definitiva.