sábado 18 de julio de 2026
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POSTALES DE PROVINCIA

La Ruta del Olivo: un viaje al corazón de los alemanes del Volga y el aceite de oliva bonaerense

Un cultivo no tradicional que se convierte en atractivo turístico
sábado 18 de julio de 2026

En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, a pocos kilómetros de Carhué, dentro del partido de Adolfo Alsina, un camino de ripio conduce a uno de esos pueblos donde el tiempo parece haberse detenido. Se trata de San Miguel Arcángel, una pequeña localidad de apenas 500 habitantes que conserva intacta la identidad de los alemanes del Volga que la fundaron hace más de 120 años. 

Sus calles prolijas, las banderas argentinas y alemanas, las casas tradicionales y la imponente iglesia parroquial reflejan el fuerte legado cultural de aquellos inmigrantes que llegaron desde Rusia a comienzos del siglo XX, aunque sus raíces se remontan al antiguo Imperio Germánico. Quince familias adquirieron unas 10.000 hectáreas para establecer la colonia, y una de sus primeras obras fue precisamente la construcción del templo, inaugurado en 1909 y ampliado en 1959 para albergar a una comunidad en constante crecimiento. 

En este escenario nació Olivares Recóndito, un emprendimiento liderado por Leandro Schneider, descendiente de aquellos colonos y apasionado por la producción sustentable. Hace aproximadamente diez años decidió buscar una alternativa productiva diferente a la agricultura tradicional, afectada por la concentración de tierras y las dificultades económicas de los pequeños productores rurales. 

Así comenzó la plantación de un olivar de unas tres hectáreas, con alrededor de mil plantas cultivadas bajo criterios agroecológicos, respetando el equilibrio natural y evitando el uso indiscriminado de productos químicos. 

Las condiciones climáticas del sudoeste bonaerense permiten obtener un aceite de oliva virgen extra de excelente calidad, con elevado contenido de ácido oleico y polifenoles, sustancias reconocidas por sus propiedades antioxidantes y beneficios para la salud cardiovascular. 

En el establecimiento predominan variedades como Arbequina y Picual, cada una con características propias de aroma, sabor e intensidad. Al igual que sucede con el vino, la variedad utilizada y el momento de cosecha determinan el perfil final del aceite. Las aceitunas recolectadas tempranamente producen aceites más intensos, con mayor concentración de antioxidantes, mientras que los frutos maduros generan productos más suaves y delicados. 

Olivares Recóndito forma parte de la denominada Ruta del Olivo, una propuesta de oleoturismo que invita a recorrer el cultivo, conocer el proceso de producción, comprender las diferencias entre los distintos aceites y participar de degustaciones guiadas que permiten descubrir aromas, sabores y cualidades que  muchas veces pasan desapercibidos para el consumidor. 

 

Durante las visitas, los turistas recorren el olivar, reciben explicaciones técnicas sobre el cultivo, conocen el proceso de elaboración del aceite y participan en catas especialmente diseñadas para aprender a distinguir un aceite de oliva virgen extra de calidad. 

Uno de los aspectos más innovadores del emprendimiento es el desarrollo del Olivalatte, una bebida creada íntegramente por el equipo de Olivares Recóndito. 

Según cuenta Leandro, la idea surgió después de varios años de enfrentar pérdidas ocasionadas por heladas, granizo y otros fenómenos climáticos. Buscando aprovechar un recurso disponible durante todo el año, comenzaron a investigar las propiedades de la hoja del olivo y descubrieron su alto contenido de oleuropeína, un compuesto natural con reconocidos efectos antioxidantes, cardioprotectores y reguladores de la glucosa. 

A partir de esa investigación desarrollaron una infusión artesanal elaborada con hojas de olivo molidas, leche, miel y canela, que bautizaron Olivalatte. También producen una versión similar al té matcha, donde se consume íntegramente la hoja pulverizada. Actualmente trabajan para llevar este producto al mercado a mayor escala. 

La experiencia turística se completa con un espacio construido bajo principios de permacultura, donde los visitantes disfrutan de degustaciones y actividades educativas orientadas a valorar tanto el aceite como los múltiples usos del olivo. 

Además del recorrido por el emprendimiento, quienes llegan hasta San Miguel Arcángel pueden conocer su patrimonio histórico, recorrer la monumental iglesia construida por los colonos alemanes del Volga y complementar la visita con otros atractivos regionales, como Rivera, las Termas del Lago Epecuén y distintos circuitos culturales del oeste bonaerense. 

La Ruta del Olivo demuestra que es posible combinar producción sustentable, turismo rural, patrimonio histórico e innovación. En un pequeño pueblo del sudoeste bonaerense, la tradición agrícola se transformó en una experiencia capaz de acercar a los visitantes no sólo al mundo del aceite de oliva de alta calidad, sino también  a una comunidad que mantiene vivas sus raíces, su cultura y su profundo vínculo con la tierra. 

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