Astor y Flavio Cianciarulo hablaron de música, familia y Mar del Plata
Los Fabulosos Cadillacs regresan a Mar del Plata después de nueve años con dos presentaciones que prometen convertirse en momentos destacados de la agenda musical de la ciudad. En una entrevista con Radio Brisas, Flavio Cianciarulo y su hijo Astor compartieron recuerdos de su historia con la ciudad, hablaron de la pasión que los une por la música y anticiparon lo que significan estos conciertos en un nuevo espacio cultural.
El regreso tendrá un condimento especial ya que la banda se presentará en el Arena Mar del Plata, un complejo que suma infraestructura para espectáculos de distintas dimensiones. Según contaron durante la entrevista, el recital del sábado agotó sus entradas y se programó una segunda función para el domingo, para la que todavía quedaban localidades disponibles al momento de la charla.
Para ambos músicos, tocar en Mar del Plata representa mucho más que una fecha dentro de una gira. Es regresar a un lugar que forma parte de su historia familiar y artística, donde los Cadillacs comenzaron a abrirse camino cuando todavía eran una banda joven que buscaba escenarios para mostrar su música.
Aunque nació en Buenos Aires, Flavio Cianciarulo aseguró que se siente marplatense desde siempre. Explicó que sus padres decidieron instalarse en la ciudad cuando él era muy pequeño y que allí transcurrieron buena parte de su infancia y sus vínculos familiares.
Su padre, médico pediatra, había elegido Mar del Plata para vivir y desarrollar su vida. Aunque durante la adolescencia Flavio se trasladó a Buenos Aires junto a su madre, mantuvo una relación muy cercana con su padre y regresaba cada vez que sus actividades se lo permitían.
El músico recordó que esa conexión nunca se interrumpió y que Mar del Plata siguió siendo su lugar de referencia, incluso durante los años en los que desarrolló su carrera en la capital argentina.
Astor Cianciarulo, por su parte, nació en Tigre y llegó a la zona de Chapadmalal durante su adolescencia. También destacó el vínculo afectivo que construyó con la ciudad, en parte por la relación con su abuela.
“Hay una soga invisible que a mí todo el tiempo me tira hacia Mar del Plata”, expresó Astor al describir lo que siente cada vez que debe viajar por trabajo y regresar a Buenos Aires.
Los comienzos de Los Fabulosos Cadillacs en Mar del Plata
Uno de los momentos más atractivos de la entrevista fue el recuerdo de los primeros pasos de la banda en la ciudad. Flavio reconstruyó cómo, durante la década de 1980, él y el tecladista Mario Siperman salieron a recorrer bares marplatenses con un casete que contenía algunas de sus canciones.
En aquella época, conseguir un escenario no era sencillo. El ska que proponían Los Cadillacs no encajaba necesariamente con la programación habitual de muchos locales, donde predominaban los formatos acústicos y otros estilos musicales.
La suerte cambió cuando llegaron a Villa Fellini, un bar ubicado sobre la calle Almafuerte. Allí conocieron a Hernán Aslor, quien se interesó por la propuesta del grupo y les abrió una puerta para comenzar a presentarse ante el público.
Flavio recordó que Aslor no solo les ofreció un lugar para tocar, sino que también organizó una sesión de fotos y gestionó otra presentación en una discoteca de la avenida Constitución, adonde la banda llegó en una limusina. Para los músicos, acostumbrados a moverse con recursos limitados, aquella experiencia resultó inolvidable.
El relato permitió recuperar una etapa en la que la escena musical local funcionó como una plataforma para artistas que después alcanzarían reconocimiento nacional e internacional.
Astor Cianciarulo creció entre ensayos, giras y escenarios
La música también estuvo presente desde muy temprano en la vida de Astor. Su padre contó que, cuando tenía apenas tres, cuatro o cinco años, ya mostraba una capacidad musical que llamaba la atención.
Su padrino, el percusionista Gerardo “Toto” Rotblat, le regaló una batería pequeña, pero de características reales. Poco después comenzó a estudiar con Norberto Minichilo, reconocido baterista de jazz argentino.
Flavio recordó que su hijo se crió detrás de los escenarios de Los Fabulosos Cadillacs, observando a los músicos durante las giras y las pruebas de sonido. Con el tiempo, empezó a tocar en pequeños espacios junto a su padre y participó en proyectos musicales desde muy chico.
A los diez años ya tocaba y grababa con Misterio, una propuesta que combinaba punk rock con influencias de las décadas de 1950 y 1960. Más adelante, cuando Los Cadillacs retomaron su actividad en 2008, Astor tenía alrededor de doce años y se incorporó como invitado en algunas canciones.
La relación musical entre padre e hijo, según ambos explicaron, se desarrolló de manera natural. Compartir ensayos, grabaciones y escenarios fue parte de su vida cotidiana mucho antes de que tocar juntos se convirtiera en una experiencia frente al público.
La música como una forma de expresión y encuentro
Durante la charla, Flavio y Astor también reflexionaron sobre las diferencias generacionales y la manera en que la música los conecta. Ambos coincidieron en que su pasión no se limita a un género y que disfrutan de explorar distintas expresiones musicales.
Flavio explicó que escribir canciones implica observar todo lo que sucede alrededor: el amor, el desamor, la alegría, el enojo y también las injusticias. Para él, la música puede ofrecer un momento de disfrute sin ignorar las dificultades del mundo.
En ese sentido, recordó una idea que sintetiza su mirada artística: “La música salvará el mundo”. Según explicó, no se trata de una afirmación literal, sino de la posibilidad de que una canción transforme la experiencia de una persona y la ayude a atravesar un momento difícil.
Astor también destacó la importancia de mantener viva la curiosidad musical y de acompañar las distintas formas de creación. En la entrevista, ambos se mostraron agradecidos por la vigencia de Los Fabulosos Cadillacs y por el encuentro entre generaciones que se produce en sus recitales.
Los Fabulosos Cadillacs, de Mar del Plata al Madison Square Garden
La trayectoria de la banda llevó su música a escenarios de distintos países. Entre los recuerdos destacados de Astor aparece su participación en el Madison Square Garden de Nueva York, una experiencia que vivió cuando tenía alrededor de 18 o 19 años.
El músico describió aquel concierto como una ocasión mágica, especialmente por la respuesta del público argentino que reside en esa ciudad y de los seguidores latinoamericanos que se acercaron al espectáculo. También hablaron del álbum Fabulosos Calavera, en el que Flavio tiene una participación autoral importante. El músico explicó que en la canción “Surfer Calavera” aparecen referencias a Mar del Plata, con imágenes y expresiones que remiten a la cultura local y al universo del surf.
Entre esas referencias mencionó los “brujos negros” y la popular, además de una alusión a Biología, nombre con el que muchos surfistas identifican una zona costera marplatense. Para quienes conocen la ciudad, esos detalles funcionan como guiños a su identidad y a sus paisajes.
La vigencia del ska y el reconocimiento de nuevas generaciones
Consultado sobre la escena actual, Flavio defendió la vitalidad del rock y del ska, especialmente en los circuitos independientes. Señaló que, aunque estos estilos no siempre ocupen el centro de la industria musical, existe una actividad constante en espacios alternativos y entre bandas que mantienen vivo el género.
Entre los grupos que destacó mencionó a Sombrero Club, una banda de ska de Buenos Aires que, según contó, realiza un homenaje a los primeros trabajos de Los Fabulosos Cadillacs.
El músico también valoró que la banda conserve seguidores de distintas edades. Durante la entrevista se compartieron mensajes de oyentes que los siguen desde la adolescencia, personas que descubrieron sus canciones gracias a sus padres y nuevos públicos que se acercan a su repertorio.
Para Flavio, esa continuidad es un motivo de agradecimiento, porque la respuesta del público no puede garantizarse únicamente con estrategias comerciales. La convocatoria, sostuvo, depende de factores que exceden el control de los propios artistas.
Astor Cianciarulo y su pasión por Aldosivi
La conversación también tuvo espacio para una faceta personal de Astor: su vínculo con Aldosivi. El músico contó que comenzó a acercarse al fútbol después de ir a la cancha por su cuenta, hace aproximadamente una década.
Aunque no se considera especialmente futbolero y sigue principalmente el fútbol europeo, explicó que algo de aquella primera experiencia lo atrapó: la gente, los colores y el ambiente del estadio. Desde entonces, construyó amistades vinculadas al club y sumó camisetas a su colección. Su pasión por Aldosivi surgió de manera independiente a la de su padre, que aclaró que no es aficionado al fútbol y que tiene una preferencia marcada por el rugby.
La anécdota dejó en evidencia otro aspecto del vínculo de Astor con Mar del Plata: más allá de su carrera musical, también encontró en la ciudad espacios de pertenencia que forman parte de su vida cotidiana.
Dos recitales y una nueva sala para la música en Mar del Plata
El regreso de Los Fabulosos Cadillacs coincide con la apertura del Arena Mardel Plata, un nuevo espacio que busca ampliar la oferta de espectáculos de la ciudad. Flavio celebró especialmente que el complejo cuente con dos salas, una de mayor capacidad y otra más pequeña, pensada para propuestas íntimas.
Para el músico, contar con lugares de distintas dimensiones es importante para que puedan presentarse tanto artistas de convocatoria masiva como proyectos independientes. En ese sentido, destacó que también disfruta tocar en espacios más pequeños y en escenarios de la escena alternativa local.
Astor, en tanto, expresó sus ganas de reencontrarse con el público marplatense después de tantos años. Ambos coincidieron en que actuar en la ciudad tiene un significado particular, porque no se trata solamente de volver a un escenario conocido, sino de hacerlo en un lugar que consideran parte de su propia historia.
Con el recital del sábado agotado y una segunda función anunciada para el domingo, el regreso de Los Fabulosos Cadillacs promete reunir a distintas generaciones alrededor de canciones que siguen formando parte de la memoria musical argentina.
La entrevista en Radio Brisas dejó una certeza compartida por padre e hijo. Mar del Plata no es una parada más en el recorrido de Los Fabulosos Cadillacs, sino una parte esencial de su identidad artística y personal.