lunes 11 de mayo de 2026
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POSTALES DE PROVINCIA

Las jarras de pingüino tienen su museo virtual

viernes 01 de noviembre de 2024

Alejandro Frango es un profesor de filosofía de San Isidro, jubilado y quien durante más de treinta años trabajó como guía de turismo. Joaquín Martínez es un joven desarrollador y diseñador web. La vida los cruzó en una universidad donde ambos trabajaban y allí nació esta original idea: un museo virtual de jarras de pingüino. A partir de allí, el proyecto se disparó y a través de las redes sociales, un libro, pasión y mucho humor, este objeto tan presente en la tradición de las familias argentinas volvió a despertar el interés de las nuevas generaciones. 

Tenemos 281 pingüinos de todos los colores, de casi todos los materiales, hay de vidrio, de cerámica, de porcelana con firmas de Limoges, con firmas de artesanos, y hemos generado un museo que tiene fanáticos en Rumania, en EE.UU., en Ecuador y en Inglaterra.”  

No es una creación absolutamente argentina, tuvieron su origen en Francia en1860, diez años después pasan a Italia luego de otra década, con el auge de la inmigración italiana que llegó a la Argentina, aparecen en nuestro país. 

 Estos simpáticos recipientes surgen a partir de una exigencia del estado francés de prohibir la venta de vino suelto. En plena revolución industrial, los pequeños productores de vino común no alcanzan a cumplimentar los requisitos para vender el vino de acuerdo a las nuevas normas de higiene. Ven peligrar su fuente de trabajo y le proponen a las autoridades vender el vino en jarras de cerámicas, propuesta que es aceptada por las autoridades. Así surjen jarras con forma de vacas, camellos, jirafas y otros animales, hasta llegar a nuestro país. 

Afirma Alejandro: “Entre la Patagonia argentina y la chilena tenemos la sexta cantidad de pingüinos de todo el universo, y tal vez ese fue el motivo por que se eligió este animal y no otro. Ni Sudáfrica, ni Australia, ni Nueva Zelanda ni Uruguay, que tienen pingüinos, colocan al vino en este tipo de jarras, lo que lo convierte en un símbolo argentino del vino de mesa.”  

La colección nació con una jarra que Alejandro compró en una casa de antigüedades de San Isidro en el 2004 y a la que bautizó como Lord Brown Junior. Así arrancó esta historia que está plasmada en un libro que recoge imágenes y datos de cada pingüino a través de las fotografías de Joaquín Martínez. 

 

“ El 28 de agosto de 2021 Ale se contactó para lanzar el primer museo de jarras de pingüino. Era en plena pandemia, él tenía la idea de hacer un museo físico, pero con toda la virtualidad que exigió la extensión de la pandemia, un poco nos animó a hacer este proyecto y fue la intención visualizar los 250 pingüinos que había en ese momento ( hoy tenemos 281). La colección abarca piezas de todo tipo y material, algunas muy particulares.Hay un pingüino de tres litros, el más grande que tenemos. Es un premio nacional de cerámica llamado Mamá Ocllo.” 

" Nos sigue sorprendiendo que todavía sigue siendo moda. Vamos a bodegones, a restaurantes y muchos tienen el pingüino con su propia leyenda en la pancita o su logo y eso nos enorgullece y siempre tratamos de obtener alguno para agregar a la colección. Tenemos pingüinos desde Tierra del Fuego a Jujuy, desde Mendoza a Buenos Aires."  

Para conocer el museo virtual solo hay que ingresar a www.jarradepinguino.com y ahí van a poder visitar las seis salas que componen la muestra, cada una de ellas con un video introductorio a cargo del propio Alejandro. 

 El ingreso es totalmente gratuito, y aquellos que lo desean pueden adquirir alguno de los cuatro modelos propios del museo: Leblanc, Tarantino, Pinot Noir y Malbec. Cuenta Joaquín: Este modelo es propiedad del museo, es una jarra insignia que trata de dignificar a la original que todos conocemos de los bodegones, darle un poco más de elegancia. La fabricamos nosotros tenemos nuestro propio taller, pero el artista que armó el diseño es Martín del Ponte que es de Mar del Plata.  

También en la tienda virtual se puede adquirir el libro o remeras de recuerdo.  

En cuanto a los valores de cada pieza, cada una tiene sus particularidades. “Te doy un ejemplo muy concreto, yo tengo una jarra de pingüino que he comprado hace veinte años por tres pesos con cincuenta, y  tenemos otra jarra que se llama Monsieur Le Compte, que está hecha en porcelana de limoge francés con firma de Theodore Haviland y se vendió en Sotheby´s, Londres en noviembre del 2022 en 1200 libras esterlinas. Una jarra hecha en serie puede tener un valor de 5000 pesos ocho mil diez mil pesos pero hay algunas piezas que superan los 1500 dólares.”  

Varios artistas se han inspirado en esta colección y diseñaron sus propios pingüinos. “Ahora estamos tratando de significar haciendo uno de cristal, pico, mango y base de plata, con firma del gran platero Pallarols.” 

 

Socios y amigos, con una diferencia de edad entre los ellos de 51 años, Alejandro y Joaquín sueñan con buscar un lugar físico para compartir con la gente su original colección. Tal vez sea en San Telmo, con aire tanguero, o en San Antonio de Areco, en algún rincón gaucho. Pero donde sea, será un buen lugar para brindar con un vino, por supuesto, servido en una jarra de pingüino. 

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