sábado 29 de agosto de 2026
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Tarjetas, préstamos y deudas: La Defensoría del Pueblo advierte por una “escalada hacia abajo” en Mar del Plata

Marcelo Lacedonia, titular de la Defensoría del Pueblo, alertó por el crecimiento del endeudamiento de las familias marplatenses. Aseguró que muchas personas recurren a tarjetas y préstamos para afrontar gastos básicos como el alquiler, la luz y los alimentos.
sábado 29 de agosto de 2026

El titular de la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon, Marcelo Lacedonia, advirtió sobre el aumento de las consultas vinculadas con dificultades para afrontar gastos cotidianos y señaló que detrás de muchos de esos casos aparece un creciente nivel de endeudamiento de las familias marplatenses.

En diálogo con Radio Brisas, Lacedonia explicó que durante los últimos 45 días comenzaron a recibir consultas de vecinos que inicialmente plantean problemas para pagar el alquiler, la luz u otros servicios, pero que al profundizar en cada situación aparece como factor común la utilización de créditos.

“En los últimos 45 días tuvimos consultas que en un primer momento no están asociadas a los créditos, sino que vienen y dicen que no pueden pagar el alquiler, la luz, los servicios, pero cuando comienzan a hablar, sale el tema de los préstamos que han tomado”, explicó.

Según el funcionario, esta situación muestra que el crédito comenzó a ser utilizado como una herramienta para poder sostener los gastos básicos, en un contexto económico que dificulta cada vez más llegar a fin de mes.

Tarjetas y préstamos para llegar a fin de mes

Lacedonia señaló que muchas familias recurren a las tarjetas de crédito para comprar alimentos y pagar el supermercado, mientras que otras optan por préstamos personales para afrontar sus obligaciones.

“Se nota que el crédito es un recurso para sobrevivir”, sostuvo el titular de la Defensoría del Pueblo, en conversación con Adrián Barbarulo.

El problema aparece cuando ese endeudamiento comienza a afectar la capacidad de afrontar los gastos corrientes. De acuerdo con el análisis realizado desde el organismo, el uso de crédito para cubrir necesidades básicas termina generando un efecto acumulativo que puede comprometer el pago del alquiler, los servicios y otras obligaciones.

De esta manera, una deuda que inicialmente aparece como una solución para resolver una necesidad puntual puede convertirse en un problema más difícil de sostener cuando los ingresos no alcanzan para cubrir simultáneamente las cuotas y los gastos habituales.

Una “escalada hacia abajo” del endeudamiento

Lacedonia describió el proceso como una “escalada hacia abajo del endeudamiento”. El mecanismo comienza muchas veces con el uso intensivo de la tarjeta de crédito y continúa con el pago del mínimo de la deuda.

El problema se profundiza cuando, posteriormente, los ingresos ya no permiten siquiera afrontar ese pago mínimo.

“Si no se paga el mínimo, los intereses son gravosos. Se hace una bola de nieve, que es impagable con los recursos que genera periódicamente”, explicó.

Según planteó, el escenario puede llevar a que las familias queden atrapadas en un círculo de deuda cada vez más difícil de revertir, especialmente cuando el crédito deja de utilizarse para consumos extraordinarios y pasa a ser necesario para comprar comida o pagar servicios y vivienda.

La preocupación por una situación que puede volverse desesperante

El titular de la Defensoría del Pueblo remarcó que muchas de las personas que llegan con este tipo de problemas atraviesan situaciones desesperantes, producto de la imposibilidad de hacer frente a todas las obligaciones con los ingresos disponibles.

La problemática se da, según explicó, en el marco de un escenario económico complejo, en el que el endeudamiento comienza a funcionar como una herramienta para sostener el consumo y cubrir necesidades que antes podían afrontarse con los ingresos mensuales.

En ese sentido, Lacedonia consideró positivo que el problema haya comenzado a ocupar un lugar en la agenda pública, ya que permite visibilizar una situación que afecta directamente a la economía cotidiana de numerosas familias.

“Está bueno que el tema haya ganado la agenda pública”, destacó el funcionario.