POSTALES DE PROVINCIA
San Clemente del Tuyú: donde el río se besa con el mar
Cuando uno se refiere a San Clemente del Tuyú, lo primero que viene a la mente es el famoso oceanario que durante décadas fue uno de los atractivos más visitados de toda la provincia. Sin embargo, esta localidad del Partido de la Costa, ubicada en el extremo sur de la Bahía de Samborombón, tiene muchos lugares e historias por conocer. Pablo Alonso es un artista plástico que se radicó allí en 1993 con 16 años, se enamoró de esas playas y desde entonces se dedica a rescatar y difundir todo lo referente al origen y crecimiento del balneario.
“San Clemente surge a partir de un campamento que organiza el Automóvil Club de la Provincia de Buenos Aires, de la Ciudad de La Plata y de la Ciudad de Buenos Aires. Se realiza en febrero de 1935 y no hubo una fundación propiamente dicha sino que se dio muy gradualmente. El lugar era parte de la estancia el Tuyú de la familia Leloir, que se extendía hasta Santa Teresita, donde estaba ubicado el casco”.
Como muchos lugares de la costa atlántica, se comienzan a lotear en la década del treinta, principalmente porque eran áreas no productivas y ahí es cuando empiezan a surgir los balnearios. Se toma como fecha fundacional el 23 de noviembre de 1935 por el día de San Clemente Romano como algo simbólico.
Se puede considerar como fundador a José Pereira que el 5 de abril de 1935 instala unos ranchos se conocen como el rancho Pereira, uno era de vivienda y el otro era de proveeduría del campamento que se realizó ese año. Como fue bastante importante ese primer campamento, al año siguiente comienza la urbanización de San Clemente a través de unas casas prefabricadas de la firma Lelac, de las que actualmente se conservan, por ejemplo, la Vieja Hostería o una capilla.
Previamente existen registros del año 1748 que es cuando un jesuita, el padre José Cardiel, hace un relevamiento de todo lo que es actualmente la costa de la provincia de Buenos Aires, y es quien denomina San Clemente a una Ría que es uno de los atractivos turísticos donde se ubica el puerto. Cardiel también es el que después junto a Falkner, iría hasta lo que es hoy la Reducción de Sierra de los Padres.
Uno de los lugares históricos es el faro San Antonio, construido por la firma Barbie y compañía, la misma que realizó la Torre Eiffel, ubicado en Punta Rasa, justo el lugar donde se une el Río de La Plata con el Mar Argentino. Existen otros faros de la misma empresa, como el de Punta Médanos, el Faro Recalada en Monte Hermoso y el de Cabo Vírgenes en Santa Cruz. El faro San Antonio tiene una estructura abierta, con una escalera caracol, mide 65 metros, fue construido en 1890 y puesto en funcionamiento el primero de enero de 1892.
Fue declarado como Monumento Histórico Nacional en 2010 y en el 2015 fue reconocido con el Emblema Azul que es en caso de conflicto bélico, está resguardado a nivel internacional. El faro se encuentra del predio conocido como “Termas Marinas”, antiguamente llamado “Bahía Aventura”. En 1949, el presidente Juan Domingo Perón proyectó instalar en la localidad una base de submarinos, la ribera de la Ria San Clemente entró en jurisdicción de la Armada y se construyeron la Avenida Naval (actualmente Padre José Cardiel) y el camino al faro, siendo ancho para optimizar el traslado de piezas de ensamble.
Según se dice, por aquellos tiempos se pudo comprobar que existía agua termal bajo el terreno, pero debieron pasar muchos años hasta que en 2004 se realizaron excavaciones que luego dieron origen al complejo que se inauguró un año después y pronto se convirtió en un gran atractivo de todo el año.
Otro lugar con mucha historia es el Vivero “Cosme Argerich”, que tiene 36 hectáreas. En el año 1934, la mujer de Leloir, Hortensia Aguirre, dona esas tierras para la creación de una estación dunícola que posteriormente fue el vivero y también la primera entrada del pueblo. Hoy constituye una reserva natural con cientos de árboles y senderos que lo convierten en un lugar ideal para realizar caminatas, paseos en bicicleta o simplemente sentarse a tomar mate y escuchar el canto de los pájaros.
A propósito de las aves, a solo unos diez kilómetros del centro, llegando a Punta Rasa, existe un lugar que es un apostadero de especies migratorias que van desde Tierra del Fuego hasta Canadá, entre las que se destaca el playero rojizo. A estas playas habitualmente la marea trae caparazones de distintas especies de moluscos y los deposita sobre la arena, por lo que se lo conoce como “el cementerio de los caracoles”.
Como a lo largo de toda la costa bonaerense, frente a San Clemente también se produjeron naufragios. En días en que la marea baja considerablemente, se puede observar desde la costa las cuadernas de un barco encallado a unos 300 metros de la playa. Se trata del Her Royal Highness, un buque canadiense que quedó varado el 14 de marzo de 1883.
Durante el año, la ciudad vive un ritmo tranquilo, casi de pueblo, que se modifica a medida que va llegando el verano. Cuenta Pablo: “Tenemos una temporada alta que va de diciembre a marzo, se podría considerar que comienza con la Fiesta Nacional de la Corvina Negra, que es en el fin de semana largo de octubre y se extiende hasta Semana Santa. La pesca es uno de los atractivos del lugar, además de sus playas que alcanzan unos doscientos metros de ancho ya que es un lugar receptor de arena tanto desde las corrientes del Mar Argentino como también el sedimento del estuario del Río de la Plata.”
San Clemente va a cumplir su centenario dentro de diez años y se está haciendo un relevamiento de construcciones históricas, porque aún falta establecer esa idea de casco histórico que surge a partir de 1936 en adelante y de las que se mantienen actualmente varias en pie.