sábado 27 de junio de 2026
Publicidad

García Cuerva instó a la reconstrucción nacional y a la solidaridad en el Tedeum por el 9 de Julio

martes 09 de julio de 2024

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió hoy el tedeum en la catedral porteña con motivo del 9 de Julio, Día de la Independencia de Argentina. Ante la presencia del presidente Javier Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel y funcionarios del gobierno, García Cuerva hizo un enérgico llamado a la fraternidad y la solidaridad entre los argentinos.

En su homilía, el arzobispo destacó la complejidad del contexto actual y la necesidad imperiosa de reconstruir la Patria, recuperando los valores de valentía, coraje y solidaridad que han caracterizado momentos clave de la historia argentina. Haciendo eco de las dificultades que enfrenta el país, mencionó a aquellos "paralizados en su esperanza", a los afectados por la desigualdad y la falta de oportunidades, así como a los marginados que sufren las consecuencias de la indiferencia y el egoísmo.

"Argentina se dice independiente hace 208 años, pero aún sufre las cadenas de diversas esclavitudes que no nos dejan avanzar como pueblo hacia un desarrollo pleno y una mejor calidad de vida para todos", subrayó García Cuerva, haciendo referencia a los problemas del presente que deben ser abordados con urgencia.

El prelado hizo especial hincapié en la necesidad de construir la fraternidad y la unidad nacional, más allá de las diferencias políticas e ideológicas, para enfrentar los desafíos comunes con solidaridad y justicia. Citando al Papa Francisco, enfatizó que "hoy no hay tiempo para la indiferencia" y que todos los argentinos deben sentirse comprometidos con el bienestar colectivo.

Durante la celebración, monseñor García Cuerva invitó a rezar juntos por el país, formulando cuatro peticiones específicas: fortalecer la fraternidad entre los argentinos, comprometerse con los más vulnerables, evitar la polarización y promover la educación como pilar fundamental para el desarrollo nacional.

El tradicional tedeum culminó con la entonación de la Oración por la Patria, seguida del Padrenuestro y el Himno Nacional, concluyendo con el grito unánime de ¡Viva la Patria! por parte de los presentes en la catedral.

Publicidad