miércoles 30 de septiembre de 2026
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Científicos argentinos crearon una vacuna contra la bronquitis infecciosa aviar

Se trata de un trabajo conjunto entre investigadores del INTA y Laboratorios INMUNER que ya fue aprobado por SENASA.
miércoles 30 de septiembre de 2026

Investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de Laboratorios INMUNER desarrollaron una vacuna contra el virus de la bronquitis infecciosa (BI) aviar. Según precisaron, la inoculación busca atacar a una variante del virus que está presente en establecimientos argentinos.

Asimismo, se especificó que el producto fue aprobado por el SENASA para su comercialización y ya se encuentra disponible para el sector avícola.

En concreto, un equipo de investigadores del Laboratorio de Aves del Instituto de Virología e Innovaciones Tecnológicas (IVIT), del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas (CICVyA) del INTA, desarrolló una vacuna atenuada contra una variante para la cual no existían vacunas comerciales elaboradas con una cepa homóloga.

La vacuna fue desarrollada a partir de la cepa A13, aislada, caracterizada y atenuada por el equipo liderado por Ariel Vagnozzi, en articulación con Laboratorios INMUNER. La empresa había aislado en 2007 un virus correspondiente a esta variante y tenía en curso un proyecto orientado al desarrollo de una vacuna.

Al tomar conocimiento de que el INTA trabajaba en la misma dirección, ambas líneas confluyeron en el convenio de vinculación tecnológica vigente desde 2016. Actualmente, el producto cuenta con la aprobación del SENASA para su comercialización y con el certificado correspondiente.

La bronquitis infecciosa aviar es una enfermedad viral de amplia distribución en la producción avícola mundial. Su impacto sanitario y económico depende, entre otros factores, de la virulencia de la cepa y de la correspondencia entre las vacunas utilizadas y las variantes virales presentes en cada región.

Durante más de veinte años, el Laboratorio de Aves del INTA llevó adelante estudios de vigilancia epidemiológica que permitieron identificar cinco variantes genéticas de virus presentes en la Argentina. Tres de ellas mostraban relación con cepas vacunales comerciales, mientras que dos correspondían a variantes para las cuales no existían vacunas específicas.

Una de esas variantes, denominada A13, fue aislada en 2013 a partir de un caso de campo, en un contexto en el que la avicultura nacional registró importantes pérdidas asociadas a la enfermedad. Desde entonces, continuó detectándose en pollos parrilleros, gallinas ponedoras y reproductoras de distintas regiones del país.

“A partir de estos hallazgos evaluamos el comportamiento de la cepa A13 en condiciones experimentales y observamos que presentaba baja patogenicidad natural, una característica que permitió considerarla como candidata para desarrollar una vacuna atenuada”, explicó Vagnozzi, investigador del Laboratorio de Aves del IVIT.

El protagonista señaló que, tras aislar el virus y analizar su comportamiento en animales, comprobaron que no generaba enfermedad severa ni mortalidad en las condiciones experimentales. Paralelamente, el equipo evaluó la eficacia de las vacunas disponibles y detectó que, aunque brindaban cobertura, existía una ventana que permitía la circulación del virus de campo.

“Seguimos observando la presencia del virus y, en algunos casos, problemas sanitarios aun en establecimientos vacunados. Eso nos llevó a pensar una alternativa que ayudara a mejorar el control del virus circulante”, indicó.