POSTALES DE PROVINCIA
Pila: un lugar lleno de historia y cultura
El partido de Pila tiene 4066 habitantes, entre su ciudad cabecera más la localidad de Casalins y una decena de parajes dispersos en su geografía típica de llanura pampeana. Si se miran censos antiguos, la cantidad de habitantes se mantiene más o menos estable, con la particularidad de que la zona rural, antes con una población importante en las estancias, fue quedando deshabitada y la gente se fue a vivir al pueblo.
Pila está entre los cinco partidos más grandes de la provincia de Buenos Aires como partido, limitando con General Belgrano, Chascomús, Lezama, Castelli, Dolores, General Guido, Ayacucho, Rauch y Las Flores.
Nacido en 1839 por orden de Juan Manuel de Rosas, a diferencia de otros partidos, su nombre no es un homenaje a su fundador. Según cuenta la tradición, los soldados blandengues durante una campaña, pasaron por la zona, tomaron el agua y sintieron que tenía un sabor diferente y algo salada como el agua de la pila bautismal, y de allí surgió el nombre de Pila.
Su territorio se caracteriza por tener como límite natural al Río Salado, uno de los más importantes de la provincia y por la presencia de varias lagunas de agua dulce. La más conocida es la laguna La Boca, que singularmente durante algún tiempo se la llamó San Lorenzo, estuvo a punto de secarse y por suerte se pudo recuperar gracias a la intervención del gobierno provincial. Cuenta con un camping y es un punto de atracción turística, especialmente entre los amantes de la pesca, debido a la abundante presencia de lisas y pejerreyes.
Frente a la plaza San Martín se encuentra uno de los orgullos de los pileros, la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús. Cuenta Vanina Hernández, Directora de Cultura del Municipio: “Es la iglesia que está frente a la plaza; nuestra plaza es hermosa, muy llena de distintas plantas y con un diseño muy lindo. La iglesia fue una de las primeras construcciones, data de 1920 y a partir de allí se fue poblando alrededor de ella. El partido se fundó en 1839 y recién a partir del 1900 se determinó dónde iba a ser el pueblo. Se eligió el lugar más alto y recién ahí empezaron a donar tierras para hacer lo que es la parte urbana.”
La ciudad es muy tranquila, los chicos van en bicicleta a sus actividades, sus calles todas arboladas, todos se saludan cuando se cruzan, dormir la siesta es una tradición y en esas horas parece que no hubiera nadie. Sin embargo, hay una interesante actividad educativa, cultural y deportiva.
En una antigüa esquina se levanta un espacio donde funcionan el cine- teatro y el museo. Cuenta Vanina con orgullo: “Por ejemplo, una película el jueves se está estrenando o en Buenos Aires o internacionalmente, y el viernes ya está en Pila, algo que antes era impensado y que hoy permite que la gente disfrute del cine en una sala bellísima.” El Cine Teatro “Padre Adolfo Anastasio” cuenta con una sala climatizada de 178 butacas que recibe a los espectadores con la mejor tecnología. Posee lo último en iluminación y sonido de Teatro, con todos los recursos escenográficos presentes y modernos camarines para los artistas. Un sistema de audio Dolby 7.1 y pantalla microperforada para Cine 2D y 3D.
En la misma esquina de 6 y 19 se ubica el Museo Histórico Municipal “Juan Manuel de Rosas”, donde funcionó la primera usina eléctrica del pueblo y hoy conserva distintos elementos que recuerdan distintos acontecimientos y vivencias de la actividad en la localidad y la zona rural.
"Tenemos la biblioteca, más de veinte talleres gratuitos, hay un montón de actividades culturales que hace que necesitemos estar en una gran ciudad para realizarlas.”
Durante todo el año hay distintos eventos populares, pero la fiesta más grande es el Aniversario del pueblo cada 21 de diciembre. En realidad, los festejos abarcan todo el mes. Arrancan el 8 con la Fiesta del Cordero, con un importante desfile criollo, concurso de asadores, talleres de folklore en la Casa de la Cultura y muchas actividades más, dedicadas a homenajear las tradiciones que marcaron la historia del lugar.
Y el punto culminante llega el 21, donde la ciudad cabecera recibe a miles de visitantes. Vanina ofrece un dato increíble: “En la última edición tuvimos más de 20.000 personas, cuando toda la población del partido es de 4.000. Sobre la ruta 57 que va a Lezama, se formó una caravana interminable, un auto detrás de otro, algo nunca visto.” La fiesta se realiza en el Predio del Polideportivo, en el sector de la pista de atletismo, al aire libre, con espectáculos artísticos, una importante oferta gastronómica y emprendedores que llegan de distintos lugares a ofrecer sus productos.
El partido de Pila conserva tesoros de su historia, como viejos almacenes de ramos generales. El boliche “El Resorte” en la ciudad cabecera o el almacén de chapa de Real Audiencia, frente a la antigüa estación de ferrocarril, son algunos de los más conocidos. Los viejos puentes como “El 80” (originalmente de hierro y ahora de hormigón) sobre el Canal 9 y el Puente El Venado, una estructura importante que cruza el río Salado, también forman parte de ese patrimonio. También en la amplia geografía del partido se encuentran estancias nacidas en el siglo XIX, como “El Venado”, “La Margarita”, “Hinojales” o “San Antonio”.
Vanina Hernández, además de ser la directora de Cultura y responsable del Museo Histórico, es artista plástica y es la creadora de un particular juego de cartas que tiene como principal objetivo mantener viva las características y la historia del lugar. “Se crearon con la Universidad de Quilmes, se llama “Herencias”. Hice los cuarenta y ocho dibujos de las cartas y representan a personalidades, turismo, naturaleza y anécdotas. Convocamos a la comunidad y ellos escribieron quiénes le parecía que eran personajes del pueblo, cuál era la anécdota más importante. Y así hicimos las cartas para que se aprenda jugando. Por ejemplo, tenemos una carta que recuerda a la partera, a un historiador, a un médico, a un soguero muy conocido, en fin, son personalidades que tienen que ver con nuestra idiosincrasia.”